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miércoles, octubre 31, 2007

Los halcones de Bush y la propaganda de guerra


via La Haine by Dax Toscano Segovia on May 17, 2007

1.El pueblo elegido por Dios ¡para conquistar!:

Históricamente los gobernantes norteamericanos, desde George Washington, hasta George W. Bush, han idealizado a los EEUU como una nación "predestinada por Dios" para dominar el mundo y llevar adelante "el proyecto civilizador americano".

En 1823, el presidente James Monroe instituyó una doctrina política y militar que señalaba las acciones que los EEUU debían seguir para someter a los pueblos latinoamericanos. La frase: "América para los americanos", esgrimida bajo el pretexto de proteger al continente de la agresión de las potencias europeas, expresaba con claridad el propósito de los yanquis de convertir a América Latina en su "patio trasero".

Fue Theodoro Roosevelt quien proclamó el derecho de los EEUU a intervenir militarmente en Latinoamérica, instaurando lo que se conoce como la política del "Gran Garrote". Más adelante los EEUU se erigiría como el "gendarme" no sólo del continente americano, sino del planeta entero.

Desde el siglo XIX, hasta la época actual, los pueblos del mundo han vivido en carne propia las brutalidades perpetradas por las agresiones yanquis. Anexión de territorios por medio de la fuerza, saqueo de recursos, destrucción cultural, bombardeos, agresiones químicas y bacteriológicas, dictaduras, bloqueos económicos, espionaje, tortura, chantaje político, corrupción, etc., etc., son algunas de las cosas "idílicas" que los EEUU han hecho por el "bienestar" de la humanidad.

El 21 de septiembre de 2001, a los 10 días del ataque perpetrado contra el World Trade Center, en la ciudad de New York, W. Bush expresó en un discurso ante los miembros del Congreso y del Senado: "Libertad y temor, justicia y crueldad, siempre han estado en guerra y sabemos que Dios no es neutral". Para Bush, naturalmente, "Dios" se puso del lado de él y de sus halcones, por lo cual todo lo que hicieran estaba justificado "moral" y "celestialmente".

2.La propaganda al servicio de la guerra imperialista:

2.1 La "domesticación" de la población

Estrategas políticos y militares, expertos en propaganda, cientistas sociales han sido los encargados de diseñar los mecanismos necesarios para que "la gran nación americana", esa entidad metafísica ideada por ellos mismos, logre imponer su hegemonía en el mundo.

Los grupos de poder político, económico, militar y mediático que dominan en los EEUU son conscientes de la necesidad de ganar el apoyo de la población norteamericana para llevar adelante sus propósitos.

Walter Lippmann señaló la importancia de la fabricación del consenso "para producir en la población, mediante las nuevas técnicas de propaganda, la aceptación de algo inicialmente no deseado". (Chomsky; Ramonet, 1997: 10, 11) Para lograr ese consenso, dice Lippmann, es necesario mantener al rebaño desconcertado, distraído, temeroso.

La propaganda deberá apuntar, por tanto, a las instancias a-reflexivas y pre-reflexivas --al inconsciente y subconsciente-- de las personas para convencerlas de lo positivo o negativo de hacer o dejar de hacer determinadas acciones. De lo que se trata, por tanto, es de que la gente no conozca --o que conozca lo que les interesa a los detentadores del poder--, no valore, no tome conciencia del mundo en que vive, lo cual significa que deban aceptar pasivamente el orden establecido.

Desde la infancia, con el auxilio de la familia, la escuela, los medios y, por supuesto, la iglesia se impondrán pautas de interpretación y comportamiento para así evitar que algún miembro del rebaño se salga de su redil.

La exaltación patriótica, realmente chovinista, es esencial en la fabricación del consenso. Las y los estadounidenses deben compartir, sin miramiento alguno, los objetivos de sus gobernantes, puesto que de lo que se trata es de hacer frente a las "amenazas" internas y externas que puedan poner en peligro a la "Unión". Incluso, si es necesario, habrá que limitar o suprimir algunas de las libertades garantizadas a los propios ciudadanos norteamericanos, tal como sucedió con la ejecución de la "Patriot Act" después del 11 de septiembre de 2001.

La lógica es sencilla: para garantizar el ideal de libertad y democracia es necesario que se coarten en la vida cotidiana de las y los estadounidenses sus libertades y, además, se restringa el ejercicio de sus derechos democráticos. De igual manera hay que proceder con los pueblos de otras naciones, con la pequeña diferencia de que a ellos hay que bombardearlos, invadirlos, destruirlos para que imaginen ese mundo "fantástico" en el cual ya creen los norteamericanos. A los que se resistan a creer habrá que encerrarles, torturarles o asesinarles. Recuerden las cárceles de Abu Ghraib y Guantánamo, no olviden la ciudad de Faluya.

Así fomenta el imperialismo la libertad, la democracia y la paz en el resto del planeta: según un despacho de la agencia EFE, publicado en la versión digital del periódico Granma Internacional, del 9 de mayo de 2007 "siete niños, alumnos de una escuela pública en la localidad iraquí de Mandali, en la provincia de Diyala, murieron como resultado del bombardeo de un helicóptero estadounidense". Por su parte, la agencia Prensa Latina informaba el mismo día que "un total de 21 civiles afganos, incluidos mujeres y niños, murieron durante un ataque aéreo nocturno de la OTAN contra una aldea en el distrito de Sangin, en la provincia sureña de Helmand".

Los "guías espirituales" del imperio entienden que una población alienada es más fácil de atemorizar. Eliades Acosta Matos dice:

[...] mantener encendidas las calderas del miedo a los peligros externos, a crecientes amenazas contra los intereses estratégicos de los Estados Unidos, echando mano a cualquier combustible, preferentemente la amenaza del terrorismo y la acción de lo que llama "Estados delincuentes". Es por ello que usando la concisión pragmática de la cual hacen gala estos empleados imperiales para definir sus objetivos, podemos decir que su entramado teórico y su accionar, en todas la áreas de interés interno o mundial, se reduce a asustar a los funcionarios del gobierno, a los legisladores y a la opinión pública norteamericana para pasar luego el cepillo, a nombre del complejo militar-industrial. (Acosta Matos, 2005: 57)

Cada una de las acciones que lleva adelante el imperialismo serán revestidas con un ropaje moral-religioso por sus expertos en relaciones públicas.

El 20 de enero de 2005, en el discurso de toma de posesión de su segundo mandato, Bush expresó:

Mi deber más solemne es proteger a esta nación y sus ciudadanos de más ataques y de amenazas emergentes. Hay quienes insensatamente han optado por poner a prueba la determinación de los Estados Unidos y han descubierto que es firme.

Aclararemos persistentemente la opción ante cada gobernante y cada nación: La opción moral entre la opresión, que siempre es incorrecta, y la libertad, que es eternamente correcta.

2.2 Cómo fabricar una guerra a través de la propaganda

La egipcia Jehane Noujaim, directora del documental "Control Room", analiza en este trabajo el manejo informativo que los militares, los medios norteamericanos y la cadena árabe Al Jazeera realizaron en los primeros momentos de la denominada "Guerra del Golfo", en el año 2003.

Dos versiones de un mismo hecho histórico: para los militares yanquis y las cadenas gringas, el gobierno de Bush estaba cumpliendo una misión "altruista", "civilizadora". Irak iba a ser "liberada" y, ¡por fin!, gracias a EEUU, ese pueblo "salvaje" y "atrasado" conocería la democracia y la paz. No por nada las operaciones militares gringas se denominaron: "Justicia infinita", "Libertad duradera".

Mientras, la cadena árabe, con sede en Qatar, mostraba las imágenes de la forma como el gobierno de Bush y sus halcones querían liberar y democratizar Irak: bombardeos permanentes contra objetivos civiles, destrucción de los hogares del pueblo iraquí, niños heridos y muertos como resultado de la explosión de las "bombas inteligentes", asesinato de periodistas como el de Tareq Ayoub, producto de un ataque contra Al Jazeera, etc.

Los voceros yanquis siempre tienen una justificación para sus acciones. Si hay muertos producto de los ataques con bombas de "alta precisión", ellos dicen que se trata de "daños colaterales" mínimos. Tan generoso es, además, el gobierno norteamericano que no escatima en gastos: "las bombas inteligentes son costosas y ellos podrían utilizar otras que les ahorraría muchísimo dinero, pero no lo hacen", expresó el oficial de propaganda del Comando Central estadounidense, Josh Rushing. ¡Dios bendiga América por su magnificencia!

Para explicar algunos hechos, los expertos propagandistas norteamericanos crean una matriz de opinión pública mucho antes de que ejecuten sus operaciones bélicas. Las declaraciones del ex-secretario de Defensa del gobierno de Bush, Donald Rumsfeld, anticipaban un ataque a la cadena Al Jazeera, al acusarle de estar al servicio del terrorismo y de generar sentimientos antiestadounidenses.

Con total cinismo Rumsfeld acusaba a la cadena árabe de mentir sobre lo que realmente sucedía en el conflicto:

Sabemos que Al Jazeera tiene un patrón de hacer propaganda [...] Lo que hacen es que cuando cae una bomba, toman algunos niños y mujeres y fingen que la bomba cayó a mujeres y niños. Pareciera que depende de nosotros decir la verdad, decir lo que sabemos o desconocemos [...] Tratamos con gente dispuesta a mentir al mundo para intentar seguir su caso y en la medida en que la gente mienta, son atrapados mintiendo y pierden credibilidad. (Control Room, 2004)

Efectivamente, el "halcón" de Bush fue atrapado en sus mentiras cuando el ejército norteamericano bombardeo con armas prohibidas la histórica ciudad de Faluya, en 2004, provocando la muerte de miles de personas.

Las cadenas noticiosas de EEUU (CNN, NBC, FOX), han presentado estos bombardeos al público como hechos legítimos, menos atroces que la guerra misma, como si existiera una disociación entre ambos hechos. El filósofo español, Santiago Alba Rico dice:

A partir de los juicios de Nuremberg, la guerra y el bombardeo quedan de tal manera disociados --en el derecho y en la conciencia-- que cuanto más se criminaliza la guerra más se extiende el bombardeo y cuanto más nos horroriza la guerra mejor aceptamos los bombardeos. (Alba Rico, 2007)

Santiago Alba Rico explica como los medios al servicio de la política de las administraciones norteamericanas justifican "poéticamente" estas acciones criminales, utilizando para su descripción un sinnúmero de figuras literarias.

La lluvia cromáticamente muy vistosa que cayó en noviembre del 2004 sobre Faluya fundía la carne y los huesos, dejando intacta la ropa, pero el gobierno de EEUU, que reconoció finalmente el uso de fósforo blanco en su ofensiva, afirma que lo hizo 'para iluminar, y no para destruir, la ciudad'. Desde el aire --desde el avión o desde la televisión-- el bombardeo es un gesto demiúrgico o creativo, un fiat lux irresistible, el acto majestuoso de sacar el mundo de las tinieblas. Desde el aire, destruir el mundo no es sólo fácil; es apetecible y tentador.

Este modelo de destrucción presentado por los mass media como "humanitario, democratizador y pacificador", el autor de "Vendrá la realidad y nos encontrará dormidos", lo denomina "Hiroshima".

Michel Collon señala que "cada guerra se inicia no con bombas, sino con mediomentiras". Estas mediomentiras, dice el periodista belga, son fabricadas a través de la propaganda, la misma que tiene 5 reglas:

1. Ocultar los verdaderos intereses que hay detrás de esas guerras. 2. Demonizar a los enemigos. 3. Ocultar la historia y la geografía de los pueblos contra quienes se va a lanzar una acción bélica. 4. Presentar las guerras lanzadas por el imperialismo como limpias, no contra los pueblos, sino contra "tiranos" que oprimen a esos pueblos. 5. Monopolizar la información y, por tanto, impedir el debate. (Collon, 2005)

Antes de atacar Irak, Bush acusó al régimen de Sadam Hussein de poseer armas de destrucción masiva capaces de llegar a territorio estadounidense, así como de apoyar a la red terrorista Al Qaeda. Esos fueron los pretextos iniciales para agredir a la nación árabe, ocultando el verdadero propósito que fue el de apoderarse de las reservas petroleras iraquíes.

El investigador canadiense Michael Chossudovsky denuncia que el gobierno de W. Bush, confabulado con el Estado sionista de Israel, se encuentra planificando un ataque militar contra Irán.

La propaganda gringa ha acusado a los iraníes de ayudar a la insurgencia chií y a los rebeldes afganos que se enfrentan a las tropas norteamericanas de ocupación. Asimismo ha expresado que el régimen de Irán está fabricando armas nucleares, así como de querer destruir el Estado de Israel. Los propósitos del imperialismo norteamericano y del sionismo israelí se ven reforzados por la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de imponer sanciones a Irán por negarse a suspender su programa de enriquecimiento de uranio.

Pero ¿por qué atacar a un país que no posee armas nucleares y que, además, ha expresado que no es su intención producirlas? ¿No son, precisamente, EEUU e Israel los países que tienen ese tipo de armamento?

Eliades Acosta Matos cita a Paul Wolfowitz, uno de los líderes más prominentes del neoconservadurismo norteamericano, quien señala:

[...] los Estados Unidos debían estar preparados para evitar el uso de armas nucleares, químicas o biológicas por parte de cualquier otro país, aunque esta amenaza no se esgrimiese directamente contra él, lo cual significa que se reserva el derecho a la venganza o al castigo, de manera 'preventiva'. (Acosta Matos, 2005: 245)

El 1 de junio de 2002, en la ceremonia de graduación de los cadetes en West Point, W. Bush dijo: "La guerra contra el terrorismo no se ganará a la defensiva. Debemos combatir al enemigo, interrumpir sus planes, y enfrentar las peores amenazas antes de que estas se hagan realidad". (Acosta Matos, 2005: 255)

Bush y sus halcones revivieron la doctrina de la "guerra preventiva" aplicada también por los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Tras los ataques perpetrados contra el World Trade Center, en septiembre de 2001, el pretexto del gobierno de W. Bush para desatar la guerra en el mundo ha sido la lucha global de los EEUU contra el "terrorismo". Naciones como Irán, Corea del Norte, Cuba forman parte de la lista de países considerados como terroristas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Fue en el año 1997 cuando se establecieron con claridad los fines que deberían guiar a la política norteamericana, los mismos que están expuestos en el "Proyecto para el Nuevo Siglo Americano". El PNAC fue fundado "por dos importantes líderes neoconservadores, William Kristol y Robert Kagan, con el objetivo de hacer retomar a los Estados Unidos el curso abandonado del 'liderazgo global', y promover la política reaganista de 'fortaleza militar y claridad moral'". (Acosta Matos, 2005: 55, 56)

Bush expresó tras la caída de las "Torres Gemelas" que "quien albergue terroristas, también es un terrorista", con lo cual pretendía explicar el por qué de los ataques contra lo que calificó como "oscuros rincones" del mundo.

Lo que no ha querido aclarar el gobierno de Bush es el por qué si el objetivo de los Estados Unidos es la lucha contra el terrorismo, se da amparo en su territorio a un connotado criminal y asesino como Luis Posada Carriles. Este sanguinario personaje, entrenado por la CIA, es responsable, entre tantos actos crueles por él y sus compinches, de la voladura de un avión de Cubana de Aviación en el año 1976, hecho por el cual murieron 73 personas. De igual forma es culpable de los atentados perpetrados contra varias instalaciones turísticas en La Habana, en el año 1997, una de las cuales provocó la muerte del joven italiano Favio Di Celmo.

Los medios al servicio de la mafia contrarrevolucionaria anticubana, en complicidad con el gobierno norteamericano que los financia, han calificado a Posada Carriles como un "militante anticastrista", un "luchador anticomunista". Jamás lo han señalado como terrorista, asesino o criminal, pese a que el mismo Posada confesó en entrevistas publicadas en "El Miami Herald" y "The New York Times" que él había sido el autor de la campaña de atentados perpetrados contra diferentes hoteles en Cuba, en el año 1997, a la que los terroristas le dieron el nombre de operación "Tía Ramona".

La victimización de este criminal ha sido constante en los medios estadounidenses que, incluso, lo han presentado como un "anciano inofensivo". Para los periódicos como "El Miami Herald" o "El Diario de las Américas"; para quienes dirigen las páginas de Internet como "La Nueva Cuba", "Martí noticias", "Contacto Cuba"; para los voceros de las radios que desde Miami lanzan ataques contra Cuba como "Mambí", WQBA; para las cadenas televisivas Univisión o NBC la participación del "Comisario Basilio" en el "Plan Cóndor", en el asesinato de Orlando Letelier y su secretaria Roni Moffit, en el tráfico de drogas a través de la base norteamericana de Ilopango, en El Salvador, con la anuencia del ejército gringo y de la CIA, no son hechos relevantes que permitan considerar a Posada como un terrorista.

Esto tiene una explicación: los medios citados pertenecen o están controlados de alguna manera por los terroristas de la gusanera de Miami.

2.3Los medios y el gobierno norteamericano: una simbiosis casi perfecta

No ha existido mejor aliado de los gobiernos norteamericanos que los medios de masas. Estos son los instrumentos a través de los cuales la propaganda imperialista ha tratado de fabricar el consenso.

No es nada raro. Los medios son propiedad de grandes corporaciones que están estrechamente ligadas a los grupos políticos dominantes en EEUU, así como al complejo militar-industrial de ese país. Por lo tanto, lo que se difunde a través de ellos es lo que conviene a sus propietarios. Esta es una de las razones por las cuales los medios estadounidenses repiten mecánicamente lo que al gobierno --entiéndase a las corporaciones económicas, a la oligarquía-- le interesa que la gente lea, escuche y vea.

Los ejes temáticos de los medios estadounidenses están determinados principalmente por lo que al régimen le interesa que se difunda. Sin embargo de esto, los mass media, que también trabajan en la construcción de su propia imagen, se presentan como equilibrados defensores de la libertad de expresión. En cambio, todos aquellos medios que expresen una postura diferente a la política norteamericana serán estereotipados como tendenciosos, mentirosos, sensacionalistas, etc.

No obstante, han sido los medios norteamericanos los que se han supeditado a las informaciones proporcionadas por los voceros del gobierno de Bush y el ejército de EEUU como sucedió por ejemplo en los primeros meses de la "Guerra del Golfo".

¿No constituye este tipo de "información" propaganda al servicio de los intereses políticos, económicos y militares de EEUU?

Estos medios, subordinados al poder, son los que, con total desfachatez, han acusado al periodismo cubano de estar sometido a la línea oficial de su gobierno, cuando son ellos los que actúan como mercenarios y vasallos del imperio que los nutre con millones de dólares.

En septiembre de 2006 se dio a conocer que periodistas de "El Nuevo Herald" y del "Diario de las Américas", dos órganos de prensa que se caracterizan por su marcado odio contra Cuba, habían recibido miles de dólares del gobierno de EEUU. En la lista de mercenarios figura el connotado agente de la CIA, Carlos Alberto Montaner, Pablo Alfonso, Wilfredo Cancio, Juan Manuel Cao, entre otros.

La falsificación premeditada de los hechos va acompañada de la utilización selectiva de palabras para designar ciertas acciones. Esto es evidente, por ejemplo, cuando se hace referencia al conflicto entre Palestina e Israel. En la mayoría de los casos los palestinos son vistos como fanáticos y extremistas que, constantemente, atacan al pueblo israelí. En cambio, a los israelíes se los considera como un pueblo víctima, que ha sufrido históricamente, el mismo que actúa con firmeza, ya que le asiste el legítimo derecho de defenderse de sus agresores.

Los maestros del engaño no contextualizan los acontecimientos; por el contrario, los presentan en forma aislada para darles otra significación.

Los ataques suicidas palestinos contra objetivos militares y civiles israelíes son condenados duramente. A la vez que se magnifican estas acciones, se juega con los sentimientos de la gente con el propósito de provocar el repudio al mundo árabe y sus organizaciones políticas y militares. De esta manera también se busca dar una justificación a los ataques de Israel contra Palestina, Líbano y Siria.

¿Por qué los medios se admiran de los ataques suicidas de los palestinos y enmudecen cuando el imperialismo norteamericano y el sionismo israelí asesinan a niños y mujeres indefensas, destruyen los hogares de los palestinos, sus escuelas, su infraestructura? Se llega al absurdo de culpar a los palestinos de los "excesos" del ejército sionista.

Santiago Alba Rico dice:

El ya citado Finkelstein [Imagen y realidad del conflicto palestino-israelí, Norman Finkelstein] dedica algunas páginas al mito de 'la pureza de las armas', según el cual los sionistas habrían acometido y acometerían las matanzas, las expulsiones, las torturas, 'con repugnancia' y 'sin animosidad personal', obligados por la necesidad ('sentía piedad por aquellos pobres desgraciados', 'me sentía orgulloso de haber combatido decente y moralmente, suprimiendo el sadismo y el instinto de matar', 'luchamos contra nuestros enemigos porque es vital hacerlo, pero no los odiamos', 'comprendía que había que hacerlo pero simplemente no podía soportarlo'), de manera que la conciencia queda siempre a cubierto del lodo y los israelíes son una y otra vez las víctimas, no tanto porque los palestinos se comporten como unos bárbaros asesinos cuanto porque esa barbarie pone a los israelíes en permanente peligro de degradarse moralmente. Los israelíes matan desde la pureza más exigente, pero la obstinada resistencia palestina les hace cada vez más difícil mantenerse puros. (Alba Rico, 2004)

El cine hollywoodense ha sido otro de los instrumentos para denigrar a los árabes. La lista de películas basura, con argumentos pobres, simples y predecibles, en las cuales se pone de relieve la violencia y el desprecio hacia los pueblos del Medio Oriente es extensa. Detrás de Hollywood se halla la mano de la CIA.

La película "300" es una clara muestra de cómo Hollywood ve a los árabes. Rolando Pérez Betancourt, en un artículo publicado en el diario Granma dice:

La visión etnocéntrica es apabullante: Mientras los personajes de occidente, sus dramas íntimos y la manera en que son fotografiados reflejan lo más puro y justificado dentro del baño de sangre, los persas se muestran como seres retorcidos y dominados por una maldad innata, el clásico esquema de perfecta cultura occidental tratando de explicarse (y de explicar) las diferencias raciales del "otro". De esta manera, occidente es bello y tocado por la luminosidad de la vida, mientras que el oriente pertenece al mundo de las tinieblas, de la decadencia, el libertinaje y un homosexualismo enfermizo, tal como se pinta, entre otros, al rey persa Jerjes. (Pérez Betancourt, 2007)

Los "medios del engaño" también se han adjudicado el papel de organizadores del mundo. Ellos son los que, conjuntamente con organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras, determinan que países respetan la libertad de expresión, cuáles tienen regímenes democráticos, qué gobernantes son buenos o malos, quiénes son populistas, qué políticas son adecuadas, etc.

Dos hechos permiten comprender lo expresado: 1. El estado de salud del líder cubano, Fidel Castro; y, 2. la decisión del gobierno del presidente Hugo Chávez de no renovar la licencia a Radio Caracas Televisión (RCTV).

En el primer caso, las mafias mediáticas no han ocultado su deseo de que Fidel muera. De igual manera especulan sobre lo que pueda pasar en la Isla si llega a darse el deceso de Fidel. "En Cuba debe darse una transición hacia la democracia que permita poner fin a la tiranía de Castro", dicen los medios al servicio de la contrarrevolución cubana. Por otro lado, criminales, delincuentes comunes, mercenarios a los que llaman "disidentes", son presentados como la "oposición pacífica y democrática cubana".

Las verdaderas intenciones de estos "demócratas" han sido constantemente desenmascaradas. En el año 2005 se revelaron fotografías en las que se ve a la "disidente" Marta Beatriz Roque votando por Bush, en una elección simbólica para presidente de los EEUU realizada en la Oficina de Intereses Norteamericanos en La Habana-Cuba; en una manifestación realizada en el mes de agosto de 2006 en la Florida, grupos de contrarrevolucionarios exhibían un cartel con el mapa de Cuba en el que se leía: "51 State of the U.S.A: Havami".

En el segundo caso, los mismos grupos mafiosos mediáticos que planificaron, incitaron y ejecutaron el golpe fascista contra el gobierno del presidente Hugo Chávez, en abril de 2002, son los que nuevamente han emprendido una campaña nacional e internacional para acusar al régimen bolivariano de atentar contra la libertad de expresión.

El pretexto esgrimido es la decisión por parte del gobierno venezolano de no renovar la licencia para el uso de la frecuencia a Radio Caracas Televisión (RCTV), de propiedad del empresario Marcel Granier.

La sede principal desde donde se lleva adelante esta campaña de desprestigio y desestabilización se halla en la Casa Blanca. El gobierno de Bush, tal como lo ha denunciado la periodista Eva Golinger, financia a través de la Fundación Nacional por la Democracia (NED) y la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID), a más de 300 organizaciones golpistas en Venezuela.

Medios de otros países se han sumado a esta nueva escalada de intimidación y descrédito del gobierno del presidente Chávez. En la prensa se destacan: O'Globo de Brasil, La Nación de Argentina, El Tiempo de Colombia, El Comercio y Hoy de Ecuador, El Universal de México, El Comercio de Perú, Nuevo Día de Puerto Rico, Diario de las Américas y El Nuevo Herald de EEUU, El País de España.

Todos estas "pirañas informativas" mienten al señalar que Chávez está tomando retaliaciones políticas contra RCTV por la postura crítica que ha tenido contra su gobierno.

Nada más alejado de la verdad. Desde que asumió la presidencia en el año 1998, Chávez ha sido atacado duramente a través de los medios privados que hasta han llegado a injuriar a sus hijas y a su propia madre. Sin embargo, ningún canal, radio o periódico ha sido cerrado o clausurado.

Con cinismo han argumentado además que el régimen chavista amedrenta permanentemente a los medios y a los periodistas. No obstante, han sido ellos los que han pretendido generar miedo en la población a través de la utilización de mensajes violentos.

La Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión que entró en vigencia el año 2004 con el propósito de fomentar una programación educativa, constructiva, que ponga énfasis en los temas históricos, culturales, ambientales, también ha sido objeto del ataque despiadado de "falsimedia" contra el gobierno del presidente Chávez. ¿La razón? Solo basta observar la programación diaria que ofrece RCTV, caracterizada por lo banal, para responder a esta pregunta.

El ataque mediático contra Cuba y la República Bolivariana de Venezuela también se enmarca en el propósito del imperialismo norteamericano de buscar una justificación para intervenir militarmente en estos países, los mismos que se oponen a su política de dominación mundial.

3. La urgente democratización de los medios

Mientras los medios de comunicación sigan en poder de las corporaciones capitalistas y de los grupos oligárquicos que tienen el poder económico, los pueblos del mundo no podrán aspirar a tener una comunicación democrática, crítica, concienciadora e implicada en la lucha contra la explotación, la guerra, el racismo y la destrucción del medio ambiente.

No obstante, el problema no se resuelve solamente con recuperar la propiedad de los medios, expropiándolos a la burguesía. De igual manera, la solución no radica en el hecho de establecer mecanismos de control para que los medios actúen con "responsabilidad".

Solamente cuando los colectivos sociales, la clase trabajadora, la juventud se organicen y establezcan una línea de acción basada en principios revolucionarios, se podrá llevar adelante una comunicación concienciadora que pueda hacer frente a los procesos de alineación y enajenación que se fomentan a través de "falsimedia".

Investigar, ir a la raíz de las cosas es fundamental para desentrañar las causas fundamentales de los problemas que enfrentan los pueblos. Los colectivos sociales tienen como tarea urgente la de rescatar su riqueza cultural e histórica para evitar la falsificación de la realidad.

La alegría y el humor que surgen de las actividades que los colectivos sociales desarrollan cotidianamente, es imprescindible en la lucha para hacer una comunicación distinta.

La comunicación deberá ser generada por los pueblos a partir de sus propias necesidades problemas e inquietudes. La comunicación construida como una mercancía más debe desaparecer.

La lucha contra el imperialismo en el campo de la comunicación es vital para poder detener sus acciones guerreristas. El uso de las técnicas y tecnologías desarrolladas en el ámbito comunicacional es importante en este combate en el cual los colectivos sociales deberán utilizarlas para su liberación y emancipación.


Bibliografía:

Acosta Matos, Eliades. El Apocalipsis según San George. Ciudad de La Habana, Cuba, Casa Editora Abril, 2005
Alba Rico, Santiago. Símbolos y sinestesias: el bombardeo pacificador. www.rebelion.org. 26-04-2007
Alba Rico, Santiago. Sacarse un cuerpo de la manga. www.rebelion.org. 9-03-2004
Chomsky, Noam e Ignacio Ramonet. Cómo nos venden la moto. 6ta edición, Barcelona, Icaria, 1997
Collon, Michael. Les 5 règles de la propagande de guerre. www.michelcollon.info. 2005
Control Room. DVD Video. En inglés, con subtítulos en español. Dirección: Jehane Noujaim. 2004
Gil de San Vicente, Iñaki. Poder Adulto, Prensa de Ocupación e Independencia Juvenil. Cuadernos de Pensamiento Marxista No. 2, Quito, 2007
Pérez Betancourt, Rolando. 300, la ofensiva continúa. www.granma.cubaweb.cu. 19-04-2007

La Haine


De la Doctrina Truman a los neo-conservadores




La criminalidad de la política exterior estadounidense
De la Doctrina Truman a los neo-conservadores

Michael Chossudovsky
Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


  1. El Contexto Contemporáneo

El mundo se encuentra en la encrucijada de la crisis más grave en la historia moderna. Estados Unidos se ha embarcado en una aventura militar, "una larga guerra", que amenaza el futuro de la humanidad.

Desde que se lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, nunca ha estado la humanidad tan próxima a lo inconcebible, a un holocausto nuclear que podría potencialmente extenderse, en términos de lluvia radiactiva, sobre gran parte de Oriente Medio.

Hay cada vez más evidencias de que la Administración Bush, junto a Israel y la OTAN, está planeando, para colmo de ironías, lanzar una guerra nuclear contra Irán en represalia por el inexistente programa de Teherán de armas nucleares. Se dice que la operación militar israelo-estadounidense está en "avanzado estado de preparación".

Si ese plan se pusiera en marcha, la guerra sufriría tal escalada que posiblemente se cerniría sobre toda la zona que abarca todo Oriente Medio y Asia Central.

La guerra podría incluso extenderse más allá de la región, como algunos analistas han apuntado, situándonos, en última instancia, en un escenario de III Guerra Mundial.

El despliegue naval dirigido por EEUU (que implica un despliegue masivo de hardware militar) está teniendo lugar en dos escenarios diferentes: el Golfo Pérsico y el Mediterráneo Oriental.

En términos generales, la militarización del Mediterráneo Oriental esta bajo jurisdicción de la OTAN en connivencia con Israel. Dirigida contra Siria, está siendo implementada bajo la tapadera de una misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. En este contexto, la guerra de Israel contra el Líbano del pasado verano, que propició innumerables atrocidades y la destrucción completa de todo un país, debe ser considerada como una etapa de una hoja de ruta militar más amplia patrocinada por EEUU.



Líbano: Efectivos de la defensa civil sacan el cuerpo de una mujer de un coche civil alcanzado por un misil -rmayleih juy 17- disparado desde un avión de combate israelí (AP)


  1. Concentración naval en el Golfo Pérsico y el Mediterráneo Oriental

La armada naval en el Golfo Pérsico está en gran medida bajo mando estadounidense, con participación de Canadá.



Grupo de Ataque de la Armada USA



El portaviones Eisenhower, de la Armada USA

La concentración naval va coordinada con ataques aéreos. La planificación de los bombardeos aéreos de Irán empezó a elaborarse a mediados de 2004, según la formulación de CONPLAN 8022, a principios de 2004. En mayo de 2004, se emitió la Directiva Presidencial de Seguridad Nacional 35 (NSPD, en sus siglas en inglés), denominada Autorización para el Despliegue de Armas Nucleares.

Aunque su contenido sigue siendo materia reservada, existe la presunción de que la NSPD 35 forma parte de la acumulación y despliegue de armas nucleares tácticas en el escenario de guerra de Oriente Medio, de conformidad con CONPLAN 8022.

En desarrollos recientes, hay informes de que Washington está planeando lanzar ataques aéreos desde bases militares en Rumania y Bulgaria. "Las fuerzas estadounidenses podrían estar utilizando sus dos bases de fuerzas aéreas (USAF) en Bulgaria y una en la costa del Mar Negro en Rumania para lanzar un ataque sobre Irán en el mes de abril [2007]", según la agencia búlgara de noticias Novinite.


  1. El Crimen de Guerra Máximo: Utilización de Armas Nucleares en un Escenario de Guerra Convencional

A pesar de las declaraciones del Pentágono, que describe las armas nucleares tácticas como "seguras para la población civil circundante", el uso de armas nucleares en un escenario de guerra convencional dirigido contra Irán desencadenaría el máximo crimen de guerra: el holocausto nuclear. La contaminación radioactiva resultante, que amenazaría a las generaciones futuras, no quedaría limitada en manera alguna al Oriente Medio.


Bomba termonuclear B61-11 NEP


  1. La "Guerra Contra el Terrorismo" o los Pretextos para Hacer la Guerra


En el 2005, se informó que el Vicepresidente Cheney había ordenado el USSTRATCOM para preparar un plan de emergencia "que se pondría en marcha en respuesta a otro ataque terrorista contra USA similar al del 11-S". Las víctimas masivas, como consecuencia de acontecimientos que impliquen la muerte de civiles, se usarán para galvanizar a la opinión pública. Las muertes de civiles se utilizan para justificar acciones preventivas que defiendan la patria estadounidense contra un supuesto enemigo exterior, que se identifica como "terroristas islámicos".


Acontecimientos que Provocan Pérdidas Masivas

"Un acontecimiento terrorista que produzca cantidades masivas de víctimas [ocurrirá] en algún lugar del mundo occidental –quizá en EEUU- y hará que nuestra población cuestione nuestra propia Constitución y que se empiece a militarizar nuestro país para evitar una repetición de otro acontecimiento que produzca víctimas masivas." General Tommy Franks.

"Estamos al borde de una transformación global. Todo lo que necesitamos es una oportuna crisis grave y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial." (David Rockefeller)

"Como Estados Unidos es de forma creciente una sociedad multicultural, puede que cada vez sea más difícil encontrar un consenso en temas de política exterior, excepto si se dan las circunstancias de una amenaza externa directa verdaderamente masiva y ampliamente percibida." (Zbigniew Brzezinski en el libro "The Grand Chessboard")

La presunción era que si un acontecimiento similar al 11-S implicara muertes de civiles (acontecimientos que provocan pérdidas masivas), Irán, según Cheney, estaría detrás de esos hechos, proporcionando así un pretexto para desencadenar bombardeos de castigo, más de lo mismo de los ataques patrocinados por EEUU contra Afganistán en octubre de 2001, supuestamente en venganza por el presunto apoyo del gobierno talibán a los terroristas del 11-S.

Más recientemente, varios analistas se han centrado en la creación de un "Incidente similar a los hechos del Golfo de Tonkin", que se utilizaría por la administración Bush como pretexto para emprender la guerra contra Irán.


  1. El Objetivo Auténtico de esta Guerra es el Petróleo

El petróleo yace en tierras musulmanas. El objetivo es tomar posesión del petróleo, transformar los países en territorios y remodelar el mapa de Oriente Medio.

La guerra construye una falsa "agenda humanitaria". A través de la historia, siempre se ha utilizado la difamación del enemigo para justificar la guerra y sus crímenes.

La satanización del enemigo sirve a objetivos económicos y geopolíticos. Asimismo, la campaña contra el "terrorismo islámico" (que es apoyada secretamente por la inteligencia estadounidense) apoya la conquista de la riqueza petrolífera. El término "fascismo-islámico" se utiliza para degradar las políticas, instituciones, valores y tejido social de los países musulmanes, a la vez que se defienden los principios de la "democracia occidental" y del "libre mercado" como la única alternativa para esos países.

La guerra dirigida por EEUU en la amplia región de Oriente Medio-Asia Central persigue obtener el control de más del 60% de las reservas mundiales petrolíferas y de gas natural. Los gigantes anglo-estadounidenses buscan también conseguir el control sobre los oleoductos y gaseoductos fuera de la región.



(Copyright Eric Waddel, Global Research 2003)





Los países musulmanes, incluidos Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Yemen, Libia, Nigeria, Argelia, Kazajstán, Azerbaiyán, Malasia, Indonesia, Brunei, poseen entre el 66,2 y el 75,9% del total de las reservas petrolíferas, dependiendo de la fuente y metodología de la estimación de que se trate.

En contraste, los EEUU de América tienen apenas el 2% del total de esas reservas. Los países occidentales, incluidos los mayores productores de petróleo (Canadá, EEUU, Noruega, Reino Unido, Dinamarca y Australia) controlan aproximadamente el 4% del total de las reservas de petróleo. (En la estimación alternativa de The Oil and Gas Journal, que incluye las arenas petrolíferas de Canadá, este porcentaje sería de alrededor del 16,5%)

La mayor porción de las reservas mundiales de petróleo se encuentran en una región que se extiende (norte) desde la punta del Yemen hasta la cuenca del mar Caspio y (Este) desde la franja costera del Mediterráneo Oriental hasta el Golfo Pérsico. Esta región más amplia formada por Oriente Medio y Asia Central, que es el escenario de la "guerra contra el terrorismo" dirigida por EEUU abarca, según estimaciones de World Oil, más del 60% de las reservas mundiales petrolíferas. (Véase tabla inferior)

Iraq tiene cinco veces más petróleo que los Estados Unidos.

Los países musulmanes poseen al menos dieciséis veces más petróleo que los países occidentales.

Los países no musulmanes con mayores reservas petrolíferas son Venezuela, Rusia, México, China y Brasil. (Véase tabla)

Las víctimas de los crímenes de guerra son difamadas a través de la satanización que se suele aplicar a un enemigo que posee las tres cuartas partes de las reservas petrolíferas mundiales. "Eje del Mal", "estados canallas", "naciones fallidas", "terroristas islámicos": la satanización y la difamación son los pilares ideológicos de la "guerra contra el terror" de EEUU. Se usan como casus belli para emprender la batalla por el petróleo.

La Batalla por el Petróleo necesita de la satanización de quienes lo poseen. El enemigo es caracterizado como el mal para poder justificar acciones militares que incluyen el asesinato masivo de civiles. La región de Oriente Medio-Asia Central está fuertemente militarizada (Véase mapa). Los campos de petróleo están rodeados: los buques de guerra de la OTAN estacionados en el Mediterráneo Oriental (como parte una operación de "mantenimiento de la paz" de Naciones Unidas) y en el Golfo Arábigo-Pérsico se han desplegado los Grupos de Portaviones de Ataque y Escuadrones de Destructores de EEUU como parte de la "guerra contra el terrorismo".



Remodelando el mapa del Nuevo Oriente Medio



  1. Antecedentes históricos: Desde Hiroshima a la Doctrina de la Guerra Preventiva

¿Cuáles son las raíces históricas de esta agenda militar? ¿Cuál es el balance de los crímenes de guerra auspiciados por EEUU desde 1945 hasta la actualidad?

¿Quiénes son los criminales de guerra: Bush no es el único criminal de guerra en este compendio?


Los crímenes y atrocidades de guerra deberían considerarse como la consecuencia directa de una política exterior y una agenda militar que apoya los intereses corporativos estadounidenses, incluidos los gigantes del petróleo, el establishment financiero de Wall Street y los seis grandes contratistas del sector de la defensa.

La guerra de Oriente Medio es la culminación de una historia de intervenciones militares patrocinadas por EEUU.

El bombardeo de Hiroshima fue el hito inicial que llevó a la formulación de una doctrina nuclear "preventiva", que defiende la utilización de armas nucleares en un escenario de guerra convencional.

Hay una continuidad: el bombardeo de Hiroshima se presentó ante la opinión pública como "seguro para los civiles" porque Hiroshima fue identificado en el discurso de radio del Presidente Truman de agosto de 1945, como una "base militar":

"El Mundo se fijará en que la primera bomba atómica fue lanzada sobre Hiroshima, una base militar. Eso ocurrió así porque en ese primer ataque deseábamos evitar, hasta donde fuera posible, la matanza de civiles…"

(Presidente Harry S. Truman en un discurso por radio a la nación, 9 de agosto de 1945, Escuchen el extracto de su discurso, al examinar el Diario de Truman, uno tiene la impresión de que creía firmemente que Hiroshima era un objetivo militar ¿Se le había informado de las consecuencias de la bomba atómica? (Presidente Harry S. Truman, Diario, 25 de julio de 1945).

De forma similar, el uso de armas nucleares contra Irán se presenta como un acto de autodefensa, que según el Pentágono, minimizará el riesgo de "daños colaterales" y protegerá las vidas de los civiles. Antes de la invasión de Iraq, el uso de armas nucleares tácticas se había considerado un medio para asesinar a Sadam Husein:

"Si Saddam es el objetivo prioritario en Iraq, entonces sería una buena ocasión para utilizar un arma nuclear como el B61-11 para asegurar que se acaba con él y el régimen quede así decapitado" (Defense News, 8 de diciembre de 2003).

En general, las armas nucleares pequeñas se consideran seguras en su utilización en un escenario de guerra convencional:

"Lo que necesitamos ahora es algo que pueda amenazar un bunker construido en un túnel bajo 300 metros de granito sin matar a la población civil que hay en los alrededores." (Palabras de un oficial del Pentágono citado por Michel Chossudovsky, 2006 http://www.globalresearch.ca/index.php?context=viewArticle&code=20060217&articleID=1988

Esas declaraciones, que reflejan la doctrina nuclear estadounidense, promueven, según la Federación de Científicos Americanos (FAS, en sus siglas en inglés) "la ilusión de que las armas nucleares podrían usarse de forma que se minimicen sus 'daños colaterales', convirtiéndolas en herramientas aceptables para su uso como armas convencionales". (Véase http://www.fas.org/faspir/2001

  1. Las Guerras Estadounidenses de la "Era Post-Guerra"

Las referencias al "período post-guerra" son un eufemismo porque la realidad es que ha sido un período de guerra y militarización continuas. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, esta "larga guerra" no persigue sino establecer la hegemonía estadounidense en todo el planeta.

Este período ha venido marcado por una sucesión de escenarios de guerra patrocinados por EEUU (Corea, Vietnam, Camboya, Afganistán, Iraq y Yugoslavia), varias formas de intervenciones militares, incluyendo conflictos de baja intensidad, "guerras civiles" (El Congo, Angola, Somalia, Etiopía, Sudán), golpes militares, escuadrones de la muerte y masacres auspiciados por EEUU (Chile, Guatemala, Honduras, Argentina, Indonesia, Tailandia, Filipinas), guerras encubiertas dirigidas por la inteligencia estadounidense, etc.

Todo el período (1945 hasta la actualidad) ha venido marcado por una sucesión de guerras patrocinadas por EEUU y una serie de intervenciones militares y de inteligencia en todas las regiones importantes del mundo (véase mapa inferior).



Recogiendo todas esas diversas operaciones, desde agosto de 1945 los EEUU han atacado, directa o indirectamente, alrededor de 44 países en vías de desarrollo en diversas regiones, y a varios de ellos muchas veces (Eric Waddell, 2003):

"El confesado objetivo de esas intervenciones militares fue llevar a cabo 'un cambio de régimen'. Invariablemente, siempre se evocaron como tapaderas los "derechos humanos" para justificar que eran actos ilegales e unilaterales." (Eric Waddell, 2003)

Los apuntalamientos en política exterior a los que ahora se refieren los funcionarios de Bush como la "larga guerra" se encuentran entre lo que se conoce como "Doctrina Truman", formulada por primera vez por el consejero de política exterior George F. Kennan en un informe de 1948 del Departamento de Estado.

Lo que este documento de 1948 transmite es la continuidad en la política exterior estadounidense, de "Contención" a Guerra "Preventiva". Afirma en términos corteses que EEUU debería buscar el dominio estratégico y económico a través de medios militares:

"Además, tenemos alrededor del 50% de las riquezas mundiales pero sólo el 6,3% de su población. Esta disparidad es especialmente grande entre nosotros y los pueblos de Asia. En esta situación, no podemos evitar ser objeto de envidia y resentimiento. Nuestra tarea real para el período venidero es urdir un modelo de relaciones que nos permitan mantener esta posición de disparidad sin detrimento alguno de nuestra seguridad nacional. Para lograrlo, tendremos que obviar todo sentimentalismo y ensoñaciones; y nuestra atención deberá concentrarse en cualquier lugar donde nuestros objetivos nacionales inmediatos se vean afectados. No necesitamos engañarnos y pensar que actualmente podemos permitirnos el lujo del altruismo y constituirnos en benefactores del mundo. (…)

Frente a esta situación, sería mejor prescindir ahora de una serie de conceptos que subyacen en nuestro pensamiento con respecto al Lejano Oriente. Deberíamos prescindir de la aspiración de cómo "nos gustaría ser" o de ser considerados como el depósito del altruismo internacional de elevados principios. Deberíamos acabar con la actitud de colocarnos en la posición de ser el cuidador de nuestros hermanos y abstenernos de ofrecer consejo moral o ideológico. Deberíamos acabar de hablar sobre objetivos vagos e irreales –para el Lejano Oriente- tales como los derechos humanos, la mejora de los niveles de vida y la democratización. No está lejos el día en que vamos a tener que abordar de forma directa conceptos de poder. Cuantos menos problemas nos creemos con eslóganes idealistas, mejor." (George F. Kenan, 1948, Informe al Departamento de Estado)


  1. Destruyendo el Internacionalismo

La planeada desintegración del sistema de Naciones Unidas como entidad internacional independiente e influyente ha estado en la pizarra de la política exterior estadounidense desde su creación en 1946. Se planificó su desaparición como parte integral de la Doctrina Truman definida en 1948. Desde la misma creación de las Naciones Unidas, Washington ha tratado, por un lado, de controlarlas en su beneficio, por otro, de debilitarlas y, en última instancia, de destruirlas. El Secretario General saliente Kofi Annan se convirtió en una herramienta de la política exterior estadounidense.

En palabras de George Kennan (1948):

"Ocasionalmente, [las Naciones Unidas] sirvieron para un objetivo útil. Pero a la larga han creado más problemas que los que han resuelto y han llevado a una dispersión de nuestros esfuerzos diplomáticos. Y en nuestros esfuerzos para utilizar la mayoría en Naciones Unidas para propósitos políticos importantes, estamos jugando con un arma peligrosa que algún día puede volverse contra nosotros mismos. Es una situación que justifica por nuestra parte estudios y previsiones cuidadosos."

Aunque oficialmente comprometidos con la "comunidad internacional", Washington ha jugado en gran medida un flaco servicio a las Naciones Unidas. En años recientes ha tratado sin descanso de socavarla como institución. Desde la I Guerra del Golfo, las Naciones Unidas han actuado totalmente como un sello de caucho. Han cerrado sus ojos a los crímenes de guerra estadounidenses y han llevado a cabo las denominadas operaciones de mantenimiento de la paz en nombre de los invasores anglo-estadounidenses, en violación de la Carta de Naciones Unidas.


  1. De la doctrina Truman a los Neo-Conservadores.

Bajo la administración Bush, debe considerarse la agenda neo-con como la culminación de un marco de política exterior de "Post-Guerra" (bipartidista) que proporciona la base para la planificación de guerras y atrocidades contemporáneas, incluido el establecimiento de cámaras de tortura, los campos de concentración y el uso extendido de armas prohibidas contra civiles.

Desde Corea, Vietnam y Afganistán, en los golpes militares patrocinados por la CIA en Latinoamérica y en el Sureste Asiático, el objetivo ha sido asegurar la hegemonía militar estadounidense y la dominación económica global, como se formuló inicialmente bajo la "Doctrina Truman". A pesar de importantes diferencias políticas, sucesivas administraciones demócratas y republicanas, desde Harry Truman a George W. Bush, han ido desarrollando esa agenda militar global.


  1. Atrocidades y Crímenes de Guerra Estadounidenses

Todo este "período post-guerra" ha estado marcado por amplios crímenes de guerra que han provocado la muerte de más de diez millones de personas. Esta cifra no incluya a quienes perecieron como consecuencia de la pobreza, el hambre y las enfermedades.

A lo que nos estamos enfrentando es a una agenda criminal de la política exterior de EEUU. La criminalidad no se refiere a uno o más jefes de estado. Se refiere a todo el sistema estatal, a sus diversas instituciones militares y políticas, así como a los poderosos intereses corporativos existentes tras la formulación de la política exterior estadounidense, a los think tanks de Washington y a las instituciones acreedoras que financian la maquinaria militar.

Los crímenes de guerra son el resultado de la criminalidad del Estado estadounidense y de su aparato de política exterior. No se trata sólo de criminales individuales específicos de guerra, sino de todo un proceso que implica a quienes toman las decisiones en los diferentes niveles, con un mandato para desarrollar crímenes de guerra, siguiendo procedimientos y directrices establecidos.

Lo que distingue a la administración Bush si se la compara con los archivos históricos de crímenes y atrocidades auspiciados por EEUU, es que los campos de concentración, los asesinatos planeados y las cámaras de tortura son ahora abiertamente considerados como formas legítimas de intervención que apoyan "la guerra global contra el terrorismo" y respaldan la extensión de la democracia occidental.


  1. Mecanismos de Intervención

Los crímenes patrocinados por EEUU no se limitan a las víctimas de las guerras y a la destrucción física de la infraestructura de una nación.

Se destruyen países, a menudo se transforman en territorios, se aniquila la soberanía, se colapsan las instituciones nacionales, se destruye la economía nacional mediante la imposición de reformas de "libre mercado", el desempleo aumenta en cifras brutales, se desmantelan los servicios sociales, los salarios se desmoronan y la gente se empobrece.

A su vez, los activos y recursos naturales de la nación se transfieren a manos de inversores extranjeros mediante un programa de privatización impuesto por las fuerzas invasoras.


  1. La Iniciativa Perdana: Invirtiendo la Marea de la Guerra

La Iniciativa Perdana para Criminalizar la Guerra busca romper el consenso.

Una vez que el consenso se rompa, la débil legitimidad de la "Guerra Global contra el Terrorismo" se vendrá abajo como una baraja de naipes. Los criminales de guerra en los altos estamentos no podrán justificar con nada sus acciones.

Cambiar la marea de la guerra implica una campaña masiva de conexión de redes que lleve la información a toda la gente de la tierra, a nivel nacional e internacional, a barriadas, puestos de trabajo, parroquias, mezquitas, colegios, universidades, ayuntamientos, sobre los peligros de una guerra patrocinada por EEUU que contempla el uso de armas nucleares. El mensaje sería alto y claro: No es Irán quien supone una amenaza para la seguridad global sino los Estados Unidos de América e Israel.

El debate y la discusión deben tener lugar asimismo dentro de la comunidad militar y de inteligencia, especialmente en lo que respecta al uso de armas nucleares tácticas, en el interior del congreso estadounidense, en los ayuntamientos y en todos los niveles gubernamentales. Finalmente, hay que desafiar la legitimidad de los actores militares y políticos en las altas instancias.

Parece que hay cierta resistencia por parte de los miembros del Congreso a ejercer los poderes que le otorga la constitución estadounidense para impedir lo inconcebible: la carnicería de una guerra nuclear auspiciada por los EEUU. Las consecuencias de esa abstención serían devastadoras. Una vez que la decisión se tome a nivel político, sería ya muy difícil intentar retrasar los relojes.

Además, el movimiento contra la guerra no ha manejado bien la amenaza nuclear auspiciada por EEUU, en parte debido a las divisiones dentro de sus filas, en parte por falta de información. Es más, un sector importante del movimiento contra la guerra considera que la "amenaza del terrorismo islámico" es real. "Estamos contra la guerra, pero apoyamos la guerra contra el terrorismo". Esta postura ambivalente se utiliza para reforzar la legitimidad de la doctrina estadounidense de seguridad nacional que se predica al lanzar la "Guerra Global contra el Terrorismo" (GWOT, en sus siglas en inglés).

En esta coyuntura, con la popularidad del régimen Bush-Cheney en su nivel más bajo, existe una oportunidad real para iniciar un proceso de impeachment que contribuiría a paralizar temporalmente la agenda militar.

Los medios corporativos también tienen una grave responsabilidad en la cobertura de los crímenes de guerra patrocinados por EEUU. Hasta hace poco, los medios apenas abordaron esos preparativos de guerra que implicaban el uso de armas nucleares. Hay que desafiar forzosamente esta actitud por su parcial cobertura de la guerra de Oriente Medio.

Lo que se necesita es romper la conspiración de silencio, denunciar las mentiras y distorsiones de los medios, enfrentar la naturaleza criminal de la Administración estadounidense y la de los gobiernos que la apoyan, que sostienen su agenda, junto a su denominada "agenda de seguridad interior", que ha moldeado ya los contornos de un estado policial.

En respuesta a la iniciativa Perdana que busca criminalizar la guerra, es fundamental llevar el proyecto de guerra israelo-estadounidense a la vanguardia del debate político, especialmente en América del Norte, Europa occidental e Israel. Los dirigentes militares y políticos que se oponen a la guerra deben adoptar una posición firme, desde el interior de sus respectivas instituciones. Los ciudadanos deben adoptar una postura individual y colectiva contra la guerra.

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ANEJO


1ª CATEGORIZACION: Naturaleza de las intervenciones de EEUU en 44 países.


LAS VICTIMAS NO SE LIMITAN A LAS MATANZAS EN LOS ESCENARIOS DE GUERRA U OTRAS OPERACIONES DE TIPO MILITAR.


DEBEMOS TAMBIEN EVALUAR AMPLIOS MECANISMOS ECONOMICOS, SOCIALES E INSTITUCIONALES, ASI COMO LAS CONSECUENCIAS MEDIOAMBIENTALES DE LA GUERRA Y DEL COLAPSO ECONOMICO


Con respecto a la inteligencia secreta y militar u otro tipo de operaciones de mando, podemos distinguir entre:


Escenario de Guerra (EG)

Golpe Militar Instigado por EEUU (GMI)

Guerra Civil Patrocinada por EEUU (GCP)

Política Militar (PM)

Operaciones secretas de inteligencia, ejércitos paramilitares, escuadrones de la muerte (OS)


Países:

Afganistán (EG, GCP, PM, OS)

Angola (GCP, OS)

Argentina (GMI, OS)

Bangladesh (GMI)

Bolivia (GMI)

Bosnia (EG, GCP)

Brasil (PM, OS)

Colombia (GCP, OS)

Congo (EG, GCP)

Corea del Norte (EG, GCP)

Corea del Sur (GCP, PM, OS)

República Dominicana (GMI, PM, OS)

El Salvador (GCP, PM, OS)

Eritrea (GCP)

Etiopia (GCP)

Filipinas (GMI, PM, OS)

Guatemala (GMI, OS)

Grenada (PM)

Haití (GMI, PM, OS)

Honduras (GMI, PM, OS)

Indonesia (GMI, OS)

Irán (PM)

Iraq (GMI, EG, OS)

Japón (EG)

Laos (EG, GCP)

Líbano (EG, GCP, OS, PM)

Liberia (GCP)

Macedonia (PM, GCP, OS)

Mozambique (GCP, OS)

Nicaragua (GCP, OS)

Nigeria (GCP, OS)

Pakistán (GMI, OS)

Palestina (GCP, OS)

Panamá (GMI, PM)

Ruanda (GCP, OS)

Serbia (GCP, OS)

Somalia (GCP, PM, OS)

Sierra Leona (GCP)

Sudán (GCP, PM OS)

Tailandia (GMI, OS)

Uruguay (GMI, OS)

Venezuela (GMI)

Vietnam (EG, GMI, GCP)

Zimbabwe (GCP)


Ejemplos históricos de crímenes de guerra auspiciados por los EEUU:


Casos de países seleccionados:


Korea (1950-1953)


Corea del Norte perdió casi la tercera parte de una población de 8-9 millones durante los 37 meses de larga guerra "caliente", 1950-53, un porcentaje sin precedentes jamás sufrido por nación alguna como resultado de un conflicto armado. El General Lemay, al frente de las operaciones estadounidenses en Corea, reconoció sinceramente que EEUU había matado hasta el 20% de la población de Corea del Norte en esos tres años de bombardeos intensivos.


Vietnam (1954-1975)


Según fuentes vietnamitas, las víctimas civiles resultantes de la Guerra del Vietnam fueron del orden de 4 millones. De una población de 38 millones, esas cifras representan un 12-13% de la población.


Indonesia


Aunque Indonesia no fue invadida por fuerzas estadounidenses, se trató según un informe de la CIA de "uno de los peores asesinatos de masas del siglo veinte". Irónicamente, fue la CIA la que instigó ese plan.


"El texto de 300 páginas de la CIA no reconoce el papel directo de EEUU en las masacres. Esencialmente "culpa a las víctimas de los asesinatos –los seguidores del Partido Comunista de Indonesai (PKI)- de sus propias muertes… Cientos de miles de personas que fueron fusiladas, pasadas a cuchillo, apaleadas o muertas de hambre fueron etiquetadas como culpables, o autores de atrocidades,


El Congo (1998-2000)


En el Congo y Sudán se produjeron "guerras civiles" patrocinadas por EEUU. Dos años de guerra en el Congo causaron la muerte de unos 3,8 millones de personas, en su mayoría de hambre y enfermedades.


Sudán


Dos millones de muertos como consecuencia de los 18 años de "guerra civil" en Sudán, con objeto de asegurarse el control de sus reservas petrolíferas.


Nigeria-Biafra


Un millón de muertos durante el conflicto auspiciado por EEUU entre Nigeria-Biafra de finales de los años 1960, que también iba unido a intereses petrolíferos.


Ruanda (1994-1995)


Entre 500.000 y un millón de personas murieron como consecuencia de la "guerra civil" y el genocidio ruandés. Informes recientes confirman que EEUU y Gran Bretaña jugaron un papel fundamental en el desencadenamiento de las masacres étnicas.


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(*) Trabajo presentado en la

Conferencia Internacional de Organización por la Paz Global Perdana

"Denuncia de crímenes de guerra"

(5-7 de febrero de 2007, Dewan Merdeka, Putra World Trade Centre, Kuala Lumpur)



Texto original en inglés:

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=viewArticle&code=CHO20070201&articleId=4659


Sinfo Fernández forma parte del colectivo de Rebelión





martes, agosto 07, 2007

El di­a que se repartieron el mundo



Investigaciones 'Rodolfo Walsh'
Investigaciones 'Rodolfo Walsh'


By Osvaldo Vergara Bertiche on Opiniones

El 4 de Febrero de 1945, daba comienzo en Yalta, Crimea, en el sur de Ucrania, a orillas de la costa septentrional del mar Negro, lugar veraniego hasta entonces desconocido para el mundo, que hasta el Siglo XV se llamó Yalita, la Conferencia entre Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt, como jefes de gobierno de la URSS, del Reino Unido y de Estados Unidos, respectivamente. Se prolongó hasta el 11 del mismo mes. El acuerdo oficial estipulaba:

La Declaración de Europa, permitiendo elecciones democráticas en todos los territorios liberados.

Una conferencia en abril en San Francisco (EE.UU.) para organizar las Naciones Unidas. Se concibe la idea de un Consejo de Seguridad para la ONU, y se acuerda que Ucrania y Bielorrusia tengan escaños independientes en la ONU.

El desarme, desmilitarización y partición de Alemania, que fue vista por las tres potencias como un "requisito para la futura paz y seguridad". Así, el país se dividiría en cuatro zonas, una para cada aliado y una cuarta para Francia.

Indemnizaciones a pagar por Alemania por las "pérdidas que ha causado a las naciones aliadas en el curso de la guerra". Estas indemnizaciones podían salir de la riqueza nacional (maquinaria, barcos, participaciones en empresas alemanas, etcétera), el suministro de bienes por un período a determinar, o el us o de mano de obra alemana. Estadounidenses y rusos acordaron una cifra de 22 mil millones de dólares de indemnización, mientras que los británicos no creyeron posible llegar aún a un cifra definitiva.

La cuestión de los crímenes de guerra quedó pospuesta. Polonia tendría un "gobierno democrático extranjero provisional", para prepararla para "elecciones libres tan pronto como sea posible, basándose en el sufragio universal y el voto secreto". En Yugoslavia se llevaría a cabo un acuerdo que uniera los gobiernos monárquico y comunista.

La URSS se comprometía a intervenir en la guerra con Japón antes de tres meses tras la rendición alemana. A cambio, se les darían las islas Sajalín y Kuriles, y varios privilegios.

Las decisiones sobre las fronteras de Italia con Yugoslavia y Austria se pospusieron, así como las concernientes a las relaciones entre Yugoslavia y Bulgaria y otros temas.

Respecto al futuro de Alemania, la conferencia fue extremadamente ambigua. Los aliados sólo se comprometían a los citados desarme, desmilitarización y división, permitiendo así futuros cambios, y dando vía libre para que cada una de las partes lo interpretara a su gusto. Ningún otro gobierno fue consultado ni le fueron notificadas las decisiones tomadas allí.

A 62 años de lo que muchos han considerado el hecho más importante de la diplomacia del Siglo XX, se sigue discutiendo si allí los aliados se repartieron efectivamente el mundo en zonas de influencia o es ésta una simplificación que buscaron los analistas o los historiadores. Naturalmente, no hubo en Yalta un reparto del mundo stricto sensu (en sentido estricto) pero si fue una demostración del "arte de disponer de los demás", siendo entonces perfectamente lícito hablar de reparto. Al menos, ese era el espíritu de los reunidos.

La guerra ya estaba decidida. Los aliados habían realizado la Operación Overlord, el desembarco en Normandía, y allí marcaron el principio de un fin que, en los primeros meses de 1945, resultaba inminente. El desembarco, que se produjo el 6 de junio de 1944, y no en mayo, como se había previsto en Teherán, constituyó una demostración de fuerza. En un momento en que el III Reich notaba el desgaste bélico y se encontraba con dificultades de abastecimiento, los aliados lanzaban al frente europeo 75 divisiones, casi 7.000 buques y lanchas de desembarco y 13.000 aviones.

Desde aquel momento, el proceso de derrota del Eje se aceleró y solamente la ofensiva de las Panzern Divisionen en Las Ardenas, durante el mes de diciembre de 1944 hizo vacilar el firme avance de los aliados.

En Yalta se preparó la posguerra, y cada uno de los Tres Grandes la deseaba a su manera.

Stalin parecía conformarse con las posiciones concretas de su Ejército en el Este de Europa.

Roosevelt, escudado en su imagen de universalista y amante del Derecho Internacional (al igual que Woodrow Wilson en la Primera Guerra Mundial) , fomentaba la reunión de Bretton Woods (New Hampshire), para fortalecer el dólar y concretar la Organización de las Naciones Unidas.

Churchill, que no estaba en condiciones de operar como sus homólogos, viajaba a Francia, Italia, Grecia y Moscú. Sin este viaje, sin la entrevista del premier británico con Stalin en la capital soviética, el 9 de octubre de 1944, no se pueden entender muchas de las cosas que ocurrieron en Yalta.

Señala Winston Churchill en sus Memorias: "Únicamente se hallaban presentes Stalin, Molotov, Eden y yo, además de los intérpretes, que eran el mayor Birse y Pavlov. El momento era favorable para negociar y, por tanto, yo dije: Hablemos de nuestra situación en los Balcanes. Vuestros Ejércitos se encuentran en Rumania y en Bulgaria, donde nosotros tenemos intereses, misiones y agentes. Dejémonos de ofertas y contraofertas como si estuviéramos chalaneando. Por lo que a Gran Bretaña y a Rusia se refie re, ¿qué diríais si tuvieseis una mayoría del 90 por 100 en Rumania y nosotros un porcentaje análogo en Grecia, participando, en cambio, en pie de perfecta igualdad, en Yugoslavia?" Mientras los intérpretes traducian, "apunté: Rumania: Rusia, 90 por ciento. Los demás aliados, 10 por ciento. Grecia: Gran Bretaña (de acuerdo con los Estados Unidos), 90 por ciento. Rusia. 10 por ciento. Yugoslavia: 50-50 por ciento. Hungría: 50-50 por ciento. Bulgaria: Rusia, 75 por ciento. Los demás aliados, 25 por ciento". Según Churchill, Stalin, quien, entretanto, había escuchado la traducción, tomó un lápiz azul y con él escribió un grueso visto bueno en la hoja.

Así, en menos que canta un gallo, se aprobó la división de fuerzas. "Yo dije: ¿No nos considerarán unos cínicos por haber decidido cuestiones de consecuencias tan graves para millones de hombres de una manera tan improvisada? Quememos esta hoja".

"No, guárdela usted", dijo Stalin. "Y así lo hice".

Ese escrito nunca apareció en Yalta, pero, indudablemente, tuvo mayor importancia que las propias deliberaciones de siete días.

Roosevelt, que había sido elegido excepcionalmente para un nuevo período presidencial, dijo en el discurso de inauguración de ese nuevo mandato: "Nos hemos convertido en ciudadanos del mundo, miembros de la comunidad humana. Hemos aprendido esta sencilla verdad tan bien expresada por Emerson: El único medio de tener un amigo es comportarse como un amigo".

Churchill seguía confiando en su diplomacia personal. Pocas semanas antes de la Conferencia, en una visita al general De Gaulle, le confiaba: "El momento de las dificultades les llegará a los rusos cuando tengan que digerir lo que han tragado. Es posible que entonces resucite San Nicolás a los pobres niños que el ogro ha metido en el saladero. Mientras tanto, yo estoy presente en tod os los negocios, no permito nada a nadie y voy sacando lo que puedo".

Stalin, sin declaración alguna, puso en claro que las "tragaderas" soviéticas digerían cuanto cayera en ellas y que la afirmación de Churchill: "... no permito nada a nadie", apenas podía referirse a Grecia, pues en los demás puntos se imponía la contundencia soviética y, muy particularmente, en Polonia.

Sobre lo ocurrido en Yalta existieron, en principio, informaciones contradictorias, quizá porque fue eso lo que faltó: información. Todo estaba considerado top-secret.

Se ha escrito que, como en Teherán, no existió orden del día. Pero John T. Flynn, en "El mito de Roosevelt" señala que "El orden del día (4 de febrero, la iniciación de la Conferencia) constaba de tres asuntos: Adopción del Plan de Dumbarton Oaks para la Organización de las Naciones Unidas; condiciones para obligar a Alemania a rendirse, y trato qu e había de reservarse a Polonia y demás naciones liberadas".

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Alianzas de posguerra

Se ha dicho, asimismo, que los Tres Grandes no firmaron documento alguno. Pero el Departamento de Estado de los Estados Unidos entregó a los periodistas el 12 de marzo de 1957, ¡doce años después de la Conferencia! el protocolo completo, que constaba de 14 apartados, con la firma de los tres gobernantes.

Luego Postdam, Alemania (cerca de Berlín) entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945.

Esta vez los jefes de gobierno eran: Joseph Stalin, el primer ministro Clement Attlee (que había reemplazado a Churchill) y el nuevo presidente estadounidense Harry S. Truman.

Acordaron cómo administrarían Alemania, que se había rendido incondicionalmente nueve semanas antes, el 8 de mayo. Los objetivos de la conferencia también incluían el establecimiento de un orden de posguerra, asuntos relacionados con tratados de paz y el estudio de los efectos de la guerra.

¿Cómo quedó repartido el mundo? ¿Cuales fueron las áreas de influencias?

En primer lugar una reconfiguración del mapa europeo, dividiéndose en dos zonas: la oriental bajo la hegemonía soviética y la occidental dominada por Estados Unidos y sus aliados.

Por su parte Alemania también queda dividida en 4 zonas: la oriental (este) queda regida por los soviéticos, la occidental (oeste) por EUA, Francia y Gran Bretaña. Cuando se oficializa esta división se forman dos naciones: República Democrática de Alemania, Alemania Comunista o Alemania Oriental. Su capital es Berlín, (pero Berlín también queda dividida en capitalista y comunista) y República Federal Alemana o Alemania Occidental. Su capital es Bonn.

Y comienza el período de la llamada "Guerra Fria", que en algunos momentos llegó a ser "caliente" (caso Corea).

Pero lo cierto es que las pretensiones hegemónica s soviéticas y norteamericanas no se limitan sólo a Europa, sino que se extienden, desgraciadamente, a Asia, África y América Latina.

Al iniciarse la Guerra Fría aparece un nuevo equilibrio del poder en donde hay una reducción numérica de las grandes potencias con Estados Unidos y la Unión Soviética a la cabeza. Existe una bipolaridad del poder.

El poderío de los Estados Unidos y la Unión Soviética, se vuelve arrolladoramente superior.

Dos superpotencias, cada una de ellas incomparablemente mas fuerte que cualquier otra potencia o combinación de potencias, se oponen entre sí.

Mientras tanto en nuestra América, la del sur del Río Bravo, existían intentos por construir procesos políticos independientes de los poderes hegemónicos, como el caso de el "Estado Novo", de Getulio Vargas, en Brasil; el Frente Popular encabezado por Pedro Aguirre Cerdá, en Chile; el "socialismo mi litar" planteado, en Bolivia, por el Coronel David Toro, y retomado, años después, por el Mayor Gualberto Villarroel, y como máxima expresión revolucionaria, el movimiento encabezado por el General Juan Domingo Perón, en la Argentina, y que nace pocos meses después de la terminación de la Segunda Guerra Mundial (Octubre de 1945).

Este movimiento nacional de los argentinos se enraizaba en la lucha de los pueblos originarios (con Atahualpa, Tupac Amaru, Micaela Bastidas, Guacaipuro, Tupaj Katari, Bartolina Sisa y Lautaro entre tantos otros); en las largas luchas del siglo XIX, bajo la conducción de los criollos, y en que se alcanzó la independencia política de nuestros territorios; pero reconociendo que nacimos fragmentados en una veintena de repúblicas, mayoritariamente vinculadas al interés y poder de los puertos que sirvieron para la salida de nuestras riquezas y la penetración de la cultura y los productos foráneos.

H abíamos logrado la independencia política, pero al precio de mantener la dependencia económica de Inglaterra, la mayor potencia de aquellos tiempos.

Los intentos independentistas murieron ahogados en la sangre de sus promotores. La experiencia y el masivo sacrificio del pueblo paraguayo constituye el punto más alto y heroico de ese proyecto, en el que podemos inscribir el intento de nuestras montoneras federales. Hasta la primera mitad del Siglo XX no pudimos cumplir con el sueño de aquellos patriotas.

Señala Fermín Chávez que "Las sombras de Yalta y de Chapultepec se proyectaban sobre el Cono Sur cuando el gobierno constitucional peronista inició su gestión, a mediados del cuarenta y seis. El reparto del mundo arreglado en la primera de dichas conferencias no era un secreto y Potsdam ratificaría el dominio bipartito del mundo con su protocolo. Se estableció un modus vivendi, denominado coexistencia pacífica, que represe ntaba, según dicho de Perón, un conformismo imperialista".

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Alemania Unificada

Agregando, también, que: "El Acta de Chapultepec importaba una novedad, consistente en la autorización del uso de sanciones para prevenir ataques por parte de un país americano contra otro. Anteriormente, las medidas de seguridad habían mirado exclusivamente por las agresiones provenientes desde fuera del hemisferio. También el Acta recomendaba convertir en permanente la colaboración militar dentro del sistema interamericano".

El Gobierno de Perón instala una política internacional independiente. Dice Chávez: "La segunda mitad de 1946 iba a ofrecerle al peronismo un banco de prueba".

En la flamante ONU, en Nueva York, la representación Argentina distingue entre la unidad latinoamericana y la unidad panamericana, afirmando una cultura específicamente latina.

En un discurso a los trabajadores Perón manifiesta: "Los partidos totalitarios realizaban toda su obra para la guerra y nosotros estamos realizando toda nuestra obra para la paz", señalando que el movimiento rechazaba tanto el "régimen capitalista" como el "estatal puro".

Perón señaló, por esos días, "la marcha de un mundo en su cruda evolución hacia nuevas formas". Y manifestó: "Parecería que una tercera concepción pudiera conformar una solución aceptable, por la cual no se llegaría al absolutismo estatal, ni se podría volver al individualismo absoluto del régimen anterior. Será una combinación armónica y equilibrada de las fuerzas que representan al Estado moderno para evitar la lucha y el aniquilamiento de una de esas fuerzas, tratando de conciliarlas, de unirlas y de ponerlas en marcha paralela para poder conformar un Estado en el cual, armónicamente, el Estado, las fuerzas del capital y las fuerzas del trabajo, combinadas inteligente y armoniosamente, se pusieran a construir el destino común con beneficio para las tres fuerza s y sin perjuicio para ninguna de ellas".

Juan Domingo Perón apuntalaba doctrinariamente la Tercera Posición.

Nos dice Fermín Chávez que como lo "han descubierto en los últimos tiempos diversos estudiosos extranjeros, Perón fue un auténtico precursor del llamado Tercer Mundo, inexistente o apenas avizorado por aquellos días. Su mérito consiste, escribe Peter Waldmann, en que en una etapa muy temprana del proceso internacional de descolonización reconoció y formuló con bastante claridad los problemas más importantes y los principales objetivos de los países menos desarrollados. Por su parte, Rudolf Knoblauch reconoce: La tercera posición es superadora del marxismo internacional dogmático y del capitalismo demoliberal, y agrega: Perón se consideraba, en parte con razón, como el precursor del movimiento del tercer mundo... Y otro autor germano, Karl-Alexander Hampe, formula este juicio a un más comprensivo: Bajo el gobierno de Perón, en los años cuarenta y cincuenta, la política exterior argentina jugó un papel rector en América Latina, sobre todo en el enfrentamiento con los Estados Unidos. En aquel momento, Perón adoptó una concepción que luego sería proclamada como doctrina común del tercer mundo. El reconocimiento es algo tardío, pero lo mismo vale".

"La idea de que el hombre está sobre los sistemas constituye el núcleo antropológico y filosófico de la Tercera Posición. Se trata del hombre integral, rescatado de las filosofías naturalistas, sociobiologistas, economicistas y materialistas dialécticas que reconocen como raíz el pensamiento de la ilustración, por el cual la persona humana quedó parcialmente vaciada, por exclusión de componentes sustanciales: las creencias, la fe, las potencias no racionales, el sentido de lo sagrado. El justicialismo reconoce su centro de irradiación en un hombre recuperado en la totalidad de su ser. Y se proyecta de lo interno a lo externo como Tercera Posición humanista y cristiana".

Esta posición doctrinaria sumada a las medidas sociales, económicas, políticas y culturales de neto corte nacional y popular, en beneficio de las masas oprimidas y del fortalecimiento independiente de la Nación, hicieron conjugar distintas fuerzas reaccionarias para producir el derrocamiento del Gobierno Peronista en 1955, y que significó la mayor derrota estratégica del Pueblo y cuyas consecuencias nefastas se han extendido hasta el presente.

Winston Churchill tenía fuertes motivos para celebrar en aquel comienzo del otoño londinense del '55, la caida de Perón. Dijo: "es la mejor noticia que he recibido después de nuestro triunfo en la guerra mundial". Hoy, cuando la bipolaridad quedó desmoronada en Berlín, se observa el predominio del poder norteamericano; superpoder que no necesita ocultar su accionar.

La globalización y el pertinaz ataque a los estados e identidades nacionales, el accionar de los organismos internacionales, la pretensión de la instalación del pensamiento único, son las manifestaciones de un gobierno con ansias "mundialista", dueños del planeta. Es, justamente en el ahora, donde se empieza a comprender mejor aquellas advertencias y enseñanzas de Juan Domingo Perón.

Resumiendo:

La Doctrina Justicialista proclamó la Tercera Posición; es decir, una posición independiente de los dictados de las dos grandes potencias, que se repartieron, según sus conveniencias estratégicas, el mundo de posguerra.

Es una concepción filosófica y política. La falacia ideológica es presentar sólo la opción entre capitalismo y comunismo como ineludibles. Los dos grandes sistemas de pensamiento anteriores al justicialismo, el individualismo liberal capitalista y el socialismo "científico" clasista y estatista, estaban encarnados en el mundo de la posguerra (a partir de 1945), en dos grandes bloques geopolíticos e ideológicos antagónicos, que se mantuvieron Aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

La conclusión de la guerra con la derrota del Eje, en Europa con la ocupación de Alemania por las tropas aliadas, y luego en el Pacífico, con la utilización de la bomba atómica contra las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki en Japón, abrieron una etapa de reacomodamiento geopolítico mundial que tuvo su formalización en las conferencias de Yalta y Postdam.

Por primera vez en la historia de las civilizaciones, dos grandes imperios surgen como aliados de la guerra y enemigos de la posguerra, pero además por primera vez también, ambos bandos sostenían y defendían convicciones ideológicas antagónicas e incompatibles: las democracias liberales de desarrollo capitalista, por una parte, y los socialismos de economías centralmente planificadas, por otra.

El mundo parecía dogmáticamente alineado en uno u otro bando y practicaba uno u otro sistema ideológico, cuando en la Argentina nacía una nueva concepción filosófica y doctrinal, que proponía, a su vez, una visión geopolítica diferenciada, a partir de la revalorización del protagonismo histórico de los pueblos en sus luchas por la liberación nacional, de toda forma de imperialismo, y de viejas o nuevas formas del colonialismo.

En ese mundo dividido y alineado militar y estratégicamente, la Tercera Posición no es una posición a mitad de camino de ambos sino, por el contrario, como una propuesta superadora de los antagonismos ideológicos, a partir de una nueva concepción que realizaba en la práctica, con la legitimidad del apoyo mayoritario del pueblo argentino y los sueños de Justicia, Libertad y Dignidad de todos los pueblos del mundo.

La primera posición era el individualismo liberal, triunfante a partir de la Revolución Francesa, sobre el que se apoyó el desarrollo del capitalismo industrial. Su consecuencia inmediata fue la "proletarización" de los trabajadores y la generación de una natural reacción contra las formas de explotación inhumana que había implantado en las relaciones laborales.

La segunda posición sería la que representó a esa reacción contra la explotación: el llamado socialismo "científico", originado en los estudios y propuestas de Marx y Engels, que convocaban a la lucha de clases y a la solidaridad internacional del proletariado del mundo, sin barreras nacionales, para implantar la "dictadura del proletariado" y comenzar la construcción del socialismo hasta llegar al comunism o.

Al margen de los erróneos presupuestos sobre los que se desarrollaron ambas posiciones, y de lo indemostrable de sus propuestas en al marco del devenir histórico, la realidad que generaron fue la de la explotación del hombre por el hombre, en la primera, y el de la explotación del hombre por el Estado, con la consecuente pérdida total de la libertad individual, en la segunda.

La Tercera Posición o justicialismo, pretende la armonización de los derechos del individuo con los de la comunidad, con la intencionalidad de obtener la realización del hombre a partir de posibilitarle la efectiva práctica de las virtudes y no, simplemente, dándole más bienes materiales. El justicialismo implica una preocupación ética y moral.

Decía el General Perón, "es evidente que ninguna de estas dos soluciones nos llevaría a los argentinos a la conquista de la felicidad que anhelábamos para nuestro pueblo. Así fue que nos decidimos a crear las nuevas bases de una Tercera Posición que nos permitió ofrecer a nuestro pueblo otro camino que no lo condujese a la explotación y a la miseria. En una palabra, una posición netamente argentina, para los argentinos, la cual nos permitió seguir en cuerpo y alma la ruta de la libertad y de la justicia que siempre nos señaló la bandera de nuestras glorias tradicionales… por ello, libre de toda atadura ideológica extraña a nuestra nacionalidad, la República Argentina puede hablar con altura moral a todos los países del mundo, tendiendo su mano generosa, abierta y franca, sin reservas de ninguna especie, porque nuestro Justicialismo nos permite buscar y hallar siempre las coincidencias necesarias como para que todos los pueblos puedan hallar en dicha f ilosofía el camino tan anhelado de la libertad" (Mensaje a la IV Conferencia de Países No Alineados, septiembre de 1973).

La Tercera Posición planteó el derecho de todos los pueblos a escribir su propio destino, de acuerdo con sus propias idiosincracias, en plena libertad e independencia. Esta concepción peronista es la refundación de un orden internacional más justo, basado en el respeto absoluto de la soberanía política de todas las naciones.

Frente al capitalismo y al comunismo, para la Tercera Posición el hombre no es un individuo aislado y manipulable, ni un instrumento dentro de un gran y perverso engranaje colectivo, sino que es un ser que vive en sociedad, que libremente se desarrolla, constituye su familia, las sociedades intermedias, el Estado y sus asociaciones internacionales.

Así la resume Perón: …"nuestra Tercera Posición Justicialista diremos que, en el orden políti co, implica poner la soberanía de las naciones al servicio de la humanidad, en un sistema cooperativo de gobierno mundial, donde nadie es más que nadie, pero tampoco menos que nadie. En el orden económico, la Tercera Posición es la liberación de los extremos perniciosos, como lo son una economía excesivamente libre y otra excesivamente dirigida, para adoptar un sistema de economía social al que se llega colocando al capital al servicio de la economía. En el orden social, en medio del caos que opera en el mundo fluctuante entre el individualismo y el colectivismo, nosotros adoptamos un sistema intermedio cuyo instrumento básico es la justicia social" (Mensaje a la IV Conferencia de Países No Alineados, septiembre de 1973) La Tercera Posición es una solución a los problemas mundiales. Esta posición comenzó a trascender entre aquellas naciones sojuzgadas por uno u otro imperialismo. Cansados de falacias ideológicas, el claro llamado al realismo político de la comunidad internacional formulado por Perón atrajo la atención de muchos pueblos del mundo; pueblos a los cuales, frente a la explotación, la dependencia y el vasallaje, sólo se les brindaba la salida del ideologismo o la violencia.

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I WANT ALL!

La concepción política de la Tercera Posición entiende la igualdad entre naciones, éstas deben ser socialmente justas, económicamente libres y políticamente soberanas. Todas ellas en igualdad de derechos y deberes tienen una función internacional que cumplir. Por esto en la comunidad internacional no deben existir naciones y pueblos dirigentes, ni naciones y pueblos dirigidos, ni naciones y pueblos explotadores o explotados.

Yalta repartió el mundo en provecho de los imperios. En la Argentina de Perón surgió para todos los tiempos la doctrina de un mundo mejor. Así, una nueva y distinta oleada parece estar recorriendo nuestra América. Una renovada conciencia social alimenta la voluntad política de las mayorías populares.

Multitudes, pertenecientes al subsuelo social, muchas veces sometido por siglos, parecen aflorar. Tendencias, movimientos y dirigentes largamente postergados comienzan a ocupar el escenario. Aquel "abajo que quiere y el arriba que no puede" está creando las condiciones para un cambio regional, profundo, abarcador y permanente.

Es la nueva "hora de los pueblos", que alcanza a la casi totalidad de los países del continente. En cada una de las sociedades este fenómeno se expresa de un modo diferenciado.

Existe, sin duda alguna, la voluntad de una refundación nacional que procura expresarse en nuevos movimientos constituyentes. Este ha sido el camino recorrido en Venezuela; en Bolivia, después de crecientes luchas y del triunfo electoral de Evo Morales; en Ecuador, a partir de gigantescas movilizaciones encabezadas por la organización de los pueblos originarios; en Brasil, en Argentina, en Chile, en Uruguay, mediante experiencias dispares y discutibles algunas, pero en pleno desarrollo.

Esta perspectiva está transformando a países que históricamente fueron considerados irrelevantes desde la óptica de los países centrales.

Si a esto le agregamos la fuerte presencia de pueblos originarios, con sus legítimas y milenarias tradiciones y reivindicaciones, el panorama se enriquece aún más y estamos ante inéditos desafíos.

Y mientras esto acontece, el Imperio no encuentra una forma eficaz de superar sus limitaciones.

En definitiva, la construcción de la Patria Grande indo-luso hispanoamericana consolidará el actual proceso, y será determinante para aniquilar las consecuencias de Yalta-Postdam, constituyentes de un orden mundial cuyas consecuencias aún sobreviven.

Osvaldo Vergara Bertiche
Periodista, docente
Rosario, 5 de febrero de 2007.


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