miércoles, diciembre 22, 2010

Cevallos el delincuente, aplaudido por los medios de información; pero, ¿hubo secuestro o fue estrategia electoral?



Pedro Echeverría V.







1. Diego Fernández de Cevallos ha sido aplaudido por políticos, empresarios y medios como héroe; a tal grado que pretenden hacerlo candidato panista a la Presidencia de la República. Esto demuestra que en el capitalismo es maravilloso ser delincuente, tener mucho dinero para repartir y poseer gran fuerza para proteger a los amigos y clientes; lo contrario, es ser un tonto e ingenuo. Ya lo decía la cacique magisterial del SNTE: "me pueden calificar como quieran (ladrona, puta, asesina, cacique), pero nunca de ingenua en política". Por el contrario, de los "secuestradores", que en un largo e interesante estudio denuncian toda la corrupción del "secuestrado", sus plenas ligas con el narcotráfico, su enorme enriquecimiento, y al mismo tiempo desnudan a la sociedad explotadora y opresora mexicana, se silencia lo que ellos han analizado profundamente y denunciado; sólo se les perseguirá con la misma saña que se sigue contra Assange de Wikileaks.


2. Denuncian los "secuestradores": El Jefe Diego es otro nudo por donde atraviesan múltiples historias turbias. Ahora conocemos de cierto los modos de los trabajos y oficios con los que se maneja, las personas con las que trata y algunas de las que han sido sus más logradas empresas. Con nada que ocultar la mafia ha sido enumerada en las cartas elaboradas y dirigidas por el propio Diego a sus benefactores, reclamándoles apoyo económico en correspondencia a su lealtad y a sus servicios: Carlos Salinas de Gortari, Carlos Slim, Roberto Hernández, Alfredo Harp, Alberto Bailleres, Claudio X González, Lorenzo Servitje, Lorenzo Zambrano, Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas Pliego, Bernardo Quintana, Ignacio Loyola, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, Juan Sandoval, Onésimo Cepeda, Norberto Rivera, Roberto Madrazo, Jorge Hank Ronh, Santiago Creel, Enrique Peña Nieto, Carlos Romero Dechamps, Elba Esther Gordillo.


3. ¿Cómo no homenajear "al Jefe", y hasta rendirle pleitesía, si durante años su "bufete" y equipo de abogados del PAN ha sido el más poderoso defensor de empresarios, políticos corruptos y narcotraficantes? Con esa denuncia hecha por los "secuestradores" a personajes se observan "diversas relaciones entre empresarios, políticos, la Iglesia, el narcotráfico, las redes de crimen organizado, el ejército, los grupos paramilitares, las televisoras, etc. Estas relaciones están regidas por entendidos más allá de la legalidad, por dentro y fuera de toda apariencia de normatividad; son feudos de una maraña de poderes en pugna y con el control del país". Pero una gran pregunta: ¿Qué tal si "Los misteriosos desaparecedores" no existen, si el documento fue redactado por inteligentes exizquierdistas y si el "secuestro" sólo fue una maravillosa estrategia política de Calderón para hacer al "Jefe Diego" candidato presidencial?


4. La historia del capitalismo está llena de engaños, trampas, golpes bajos y demás abusos contra los trabajadores, los pobres y miserables. Y quienes mejor se han desenvuelto entre toda esa suciedad han sido los políticos y los empresarios. Para triunfar hay que estar dotado de todas las mañas que ha creado el sistema, sin pensar en ningún instante en la justicia y la igualdad. No es cierta la divisa cristiana de "que al final siempre triunfa la justicia", porque habría que preguntar si el final llegará cuando todos estemos muertos y si la justicia es que todo continúe igual. Por eso, a pesar del importante documento publicado ayer, han surgido muchas dudas acerca de la existencia real de sus autores. ¿Con qué argumentos que no sean inventados y urdidos podrá demostrar el gobierno y sus asesores que Cevallos fue secuestrado y no fue un "secuestro" del mismo gobierno?


5. Yo pensé que el delincuente Fernández de Cevallos aparecería todo madreado, enfermo, arrepentido de realizar tantos robos y engaños y silencioso; pero es todo lo contrario: aparece manejando su lujoso coche último modelo, muy bien alineado el cabello y las barbas, soltando declaraciones como ametralladora, diciendo que no ha pasado nada y que continuará por el mismo camino, es decir, robando, defraudando y dando gracias a dios y a la virgen. El documento que tanto me entusiasmó ayer por las concepciones ideológicas y políticas que usa, hoy me ha hecho repensar poniendo en duda la existencia de "Los misteriosos desaparecedores" porque un documento como el que presentan lo pudo haber escrito un inteligente izquierdista al servicio del Estado. Y dado que en México la burguesía del PRI y del PAN ha demostrado a través de la historia su enorme capacidad para engañar y mediatizar, pudo haber sido el "secuestro" un gran invento.


6. Aunque extremadamente difícil por todo el bloqueo de los medios de información y por el cuasi Estado de sitio que se vive en México desde que se inició el sexenio calderonista, son "los misteriosos desaparecedores" quienes ahora tienen que dar muestras de su existencia como luchadores sociales que han hecho un llamado a la rebelión. ¿Pero cómo? El gobierno, apoyado totalmente por los medios, lo puede hacer fácilmente presentado como aprehendidos a falsos personajes –que sirvan de "chivos expiatorios" bien pagados- para continuar con la farsa. Puede el gobierno inventar lo que quiera y lo que haga será difundido para engañar a la población y ésta, sin la capacidad suficiente para discernir, creer lo que la burguesía quiere. ¿Cómo sabemos que existen el EZLN, el EPR y decenas de grupos armados que hay en el país? Los conocemos a través del tiempo.


7. En tanto los "misteriosos" no den señal de vida realizando otras acciones contundentes y obligando a los medios a publicarles más manifiestos, la duda sobre su existencia seguirá y la convicción de los analistas serios, pensando en que fue un autosecuestro, se fortalecerá. Y si son auténticos revolucionarios "los misteriosos" quizá deberían de reconocer que en lugar de fortalecer las luchas sociales de los trabajadores con el secuestro del político corrupto Cevallos, su liberación en este momento y en estas condiciones, fue contraproducente a pesar de los millones de dólares. Pero en estas semanas -si el secuestro fue real- lo mejor para los "misteriosos" es desaparecer porque policías y ejército –mexicano y yanqui- se movilizarán para asesinarlos. Esperemos los próximos días para saber lo que sucedió: secuestro revolucionario o autosecuestro planeado por la clase gobernante con fines políticos inconfesables.


http://pedroecheverriav.wordpress.com

 

Diego: Un secuestro que apesta


FOTO: David Deolarte
Diego Fernández de Cevallos. Impostación.


Álvaro Delgado

MÉXICO, D.F., 20 de diciembre (apro).- Para ser sometido a un cautiverio de siete meses, con un trato de "defensor de los grandes capos" por parte de sus captores, Diego Fernández de Cevallos exhibió un rostro rozagante en su primera aparición ante los medios de comunicación: El cabello recortado y la barba, larga y cana, pero cuidada.

Y para ser liberado en la madrugada, en un lugar ignoto, es curioso que hasta el mediodía el emblema del panismo siguiera vistiendo los andrajos que le facilitaron sus captores, sobre todo cuando emprendió una campaña de entrevistas obsequiosas transmitidas hasta la náusea.

Pero, en fin, en el Partido Acción Nacional (PAN) están excitados por la liberación de Fernández de Cevallos, y hasta lo perfilan ya como candidato presidencial en 2012, pero deberían serenarse: Este caso, que no presagia nada bueno, exhibe el paraíso de la impunidad que ahoga a México y no se ve cómo pueda ser parte de la solución.

La liberación del litigante panista es, de suyo, un acontecimiento político de relevancia, porque altera el tablero político, a un año y medio de las elecciones presidenciales, pero, en la hipótesis de que se interese en la candidatura del PAN y aun que se materialice tal ambición, nada aportaría para frenar la descomposición de México, que es lo que explica su extraño secuestro.

Porque, como es el caso, ¿alguien que es parte del problema puede ser la solución? ¿Puede quien hizo los amarres políticos, en 1988 y 2006, para la instauración de gobiernos que afianzaron el modelo económico, político y mediático vigente rectificar y, aun en un acto de contrición como creyente, recocer los errores cometidos, aun sin incorporarse a un proyecto contrapuesto? No se ve cómo.

Dolerse de que su secuestro no es más relevante que el cobarde asesinato de Marisela Escobedo, la madre que murió dos veces al no hallar justicia por el homicidio de su hija Rubí Marisol, no es suficiente, como tampoco lamentar de dientes para afuera la criminalidad que atormenta el país.

Es, a lo sumo, un duelo tan impostado como el del empresario Alejandro Martí, víctima también de la criminalidad que prohíja la impunidad al más alto nivel.

¿Qué hará ahora Fernández de Cevallos? A falta de una negativa contundente, deja ver que se reinsertará en la vida política, tal como lo anhelan en el PAN --y el agitador social Carlos Salinas--, pero si lo hace será para reivindicarse públicamente de una biografía asociada al uso del poder político para amasar una fortuna que, por ahora, por lo visto sufrió mengua con el pago del rescate.

O cuando dice que su vida seguirá siendo normal lo que debe interpretarse es, no que regresa a la vida política, sino al litigio que le permita recuperar la pérdida de su patrimonio con el patrocinio de asuntos que se ganan gracias a sus conexiones con fiscales y jueces que forman parte de su entramado de intereses.

Por lo pronto, a juzgar por su apariencia física y anímica, está casi para comenzar a trabajar apenas inicie el año.

Por lo pronto, el propio Fernández de Cevallos empezó a ajustar cuentas: Aunque a sus captores dijo haberlos perdonado, hizo un reclamo directo a Felipe Calderón cuando, en su primera aparición tras 220 días de cautiverio, afirmó que "las autoridades tienen una tarea pendiente", capturar a sus secuestradores, pero aclaró --conocedor de su correligionario-- que deberá ser "sin abusos, sin atropellos, sin flagelaciones".

Y sabida su repulsión recíproca, la Presidencia de la República emitió un comunicado para asegurar que, en la conversación telefónica que sostuvieron, "el licenciado Fernández de Cevallos agradeció el respaldo que recibió por parte del presidente Calderón, al igual que de su familia y amigos cercanos, durante su cautiverio y que fue crucial para sobrellevarlo con entereza".

Nada bueno vendrá: Calderón ha emprendido una cacería contra los de suyo extraños captores –que ni siquiera puede pensarse que tienen reivindicaciones ideológicas--, pero nada garantiza que quienes sean presentados ante los medios de comunicación, que será pronto, realmente sean los autores del secuestro.

Sobre todo si el encargado del caso es, como lo ha sido desde el principio, Genaro García Luna, el secretario de Seguridad Pública experto en montajes espectaculares para ganar rating.

La otra opción del gobierno es la que puede esperarse: Cualesquiera que sean los "extraños desaparecedores", y las razones que tuvieron para hacerlo, gozarán de plena impunidad…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

Salinas, nuevo intelectual orgánico del PRI




FOTO: Miguel Dimayuga
Carlos Salinas, expresidente de México.


Enrique Krauze

MÉXICO, D.F., 21 de diciembre.- Olvidando que en la política mexicana todo puede pasar, la familia priista siente que ha superado la pesadilla de 2000 y 2006: se retrata en alegres convivios alrededor de su visible precandidato, goza su predominio parlamentario y se dispone a renovar su dirigencia con una nueva generación. Pero algo falta en el cuadro, un elemento fundamental de legitimidad: un soporte ideológico. ¿Qué es el PRI? Ni ellos mismos saben. Beatriz Paredes confesó en una asamblea: "Nuestra indefinición nos coloca como un partido gelatina, porque nos amoldamos al poder en turno" (La Jornada, 2 de marzo de 2007).

En sus orígenes remotos, el PRI fue un partido "Nacional Revolucionario", y esa ideología tuvo el consenso de varias generaciones. El consenso se rompió en 1968 y empezó a formarse otro contra el PRI y a favor de la democracia. Ser un intelectual del PRI se volvió embarazoso. Ahora el PRI se siente (se sabe) huérfano de intelectuales. Para llenar ese vacío, Carlos Salinas de Gortari se presenta con un kilo de ideas en un libro que confirma su conocido peso intelectual.

Quiere salir en la foto, y se comprende. Debe ser muy difícil ser rico e inteligente, seguir siendo relativamente joven y resignarse a la penumbra después de haber sido tan poderoso. Peor aún, resignarse al tenaz descrédito nacional. Sumándose a la cargada triunfalista de la posible vuelta al viejo régimen, ofreciéndose como ideólogo del PRI y presentándose como autor, piensa reivindicar su posición en la historia, vengarse de todos los que en su momento lo criticaron, revertir la condena pública y hacerla caer sobre su Némesis, Ernesto Zedillo. Tras haber publicado ya dos gruesos volúmenes que penosamente (quizá por la incomprensión de los lectores) no alcanzaron una segunda edición, este tercero recicla el "liberalismo social" con una portada tricolor y un título extraño: Democracia republicana. Ni Estado ni mercado: una alternativa ciudadana.

Salinas sabe que los intelectuales contribuyeron al derrumbe del viejo sistema autoritario que él representó. Por eso los ataca. (Insidiosamente, por ejemplo, se refiere a mí como "ingeniero" y "empresario". Soy ambas cosas, a mucha honra. Desde 1977 he estado en la iniciativa privada haciendo una obra cultural.) Salinas se hace las ilusiones de ser el intelectual que contribuya al derrumbe de la transición. Hasta se ha puesto a leer a Gramsci, de quien toma la definición de los "intelectuales orgánicos": "son aquellos cuya labor central consiste en abonar argumentos a favor de ciertas ideas y ciertos proyectos para convertirlos en dominantes...". Esa cita define sus aspiraciones. Se apunta como aspirante a "intelectual orgánico" del PRI.

Por años, Salinas ha insistido en que su gobierno convirtió a México en una potencia económica, en que gracias a él nuestro país transitó a la democracia, en que su hermano era un hombre honesto. Millones de personas se han negado a creerle. ¿Puede presentarse como un "demócrata republicano" el hombre por quien "se cayó el sistema", el que gestionó la quema de las boletas de la elección de 1988, el que "no veía ni oía" (pero sí reprimía) a la oposición de izquierda, el que presumía de haber hecho "laperestroika sin la glasnost", el que sondeó seriamente la posibilidad de reelegirse, el que abandonó a Colosio? Con ese pasado a cuestas, está por verse si ahora le creen y lo leen. Y, lo más importante para él, está por verse si la familia del PRI, piadosa como es, se suicida convidándolo a la foto.

Diego, entrelíneas de una liberación


FOTO: David Deolarte
Diego Fernández de Cevallos, exsenador.


Jenaro Villamil

MÉXICO, D.F., 21 de diciembre (apro).- Paradojas y entrelíneas de una figura como Diego Fernández de Cevallos tras su liberación, después de siete meses y seis días de misterioso cautiverio:

1. En 1994, el entonces candidato presidencial del PAN desapareció de la escena pública después de ganar el debate televisivo a sus contendientes del PRI (Ernesto Zedillo) y del PRD (Cuauhtémoc Cárdenas). Fernández de Cevallos iba al frente de las encuestas. Su partido y hasta Felipe Calderón Hinojosa describieron con suspicacia la "desaparición" de Diego.

Dieciséis años después, su reaparición tras un prolongado secuestro se convierte en un acontecimiento mediático de primer orden y en una inevitable fuente de especulaciones sobre su posible postulación para el 2012. Este martes declaró: "Yo voy a apoyar al candidato del PAN", pero todo su discurso anticipa un proyecto político para combatir la percepción de un gobierno atenazado por la impunidad, y una sociedad harta de la inseguridad y la corrupción.

Diego resurge y con él la percepción de que es el político panista más influyente, ahora con el aura de un sobreviviente, casi místico, víctima de uno de los delitos más crueles.

2. Asesorado o no, Diego se convirtió en el medio, el mensaje y el vocero de su propio caso. La PGR enmudeció, las autoridades de Querétaro también y el presidente Felipe Calderón sólo alcanzó a articular un lugar común: aplicará "toda la fuerza de la ley" para encontrar a los secuestradores del exsenador y abogado litigante.

En contraste, Fernández de Cevallos aprovecha la alta exposición mediática para redefinir su imagen y fama pública. Ante reporteros y entrevistadores televisivos reiteró: "Parte de la causa de mi secuestro es esa imagen de un hombre infinitamente rico, no lo soy. Y punto".

Su mensaje es de perdón a los secuestradores y articula una hipótesis ante su secuestro que ninguna autoridad ha desmentido: "Un fin económico, pero con una marcadísima connotación política, supuestamente por cuestiones ideológicas".

Perdonó a sus "misteriosos desaparecedores", pero dejó entrever que las negociaciones fueron ríspidas y, quizá, los plagiarios no sólo obtuvieron 30 millones de dólares –la cifra más citada por el pago del rescate--, sino una fortuna invaluable: información.

Así lo dejó entrever el final del "Boletín-Epílogo" enviado por los plagiarios:

"Diego es un nudo en donde atraviesan historias turbias. Ahora conocemos de cierto los modos de los trabajos y oficios con los que se maneja, las personas con las que trata y algunas de las que han sido sus más logradas empresas."

3. La insistencia de Diego en la fe y en la creencia religiosa, salpicada de citas de El Quijote, constituye no sólo un mensaje a las audiencias masivas que lo escucharon o vieron, sino también a las altas esferas o grupos de la ultraderecha que operan en la opacidad:

"Como hombre de fe, yo he perdonado el agravio, no quiero contra ellos ninguna venganza, y sólo le pido al Estado mexicano que trate esto como un caso más, porque no podemos olvidar tragedias superiores como la de la señora de Chihuahua (Marisela Escobedo) y muchos otros."

El propio Diego sabe que el suyo no es un caso más. Si lo fuera, no hubiera generado el interés mediático y la respuesta y sobreexposición tan extensa que él mismo protagonizó.

¿A quién perdona específicamente el Jefe Diego? ¿A grupos de ultraderecha? ¿A una guerrilla que no alcanza a cubrir el perfil ni el discurso tradicional de la ultraizquierda? ¿A un comando de expolicías secuestradores, como han sugerido expertos en negociaciones de plagios?

Para algunos especialistas y observadores, el caso de Fernández de Cevallos coincide con varios puntos de contexto: el perfil de un grupo secuestrador de la guerrilla no coincide ni en lógica ni en discurso con los comunicados tradicionales; la revista Proceso fue utilizada en las "pruebas de vida" como vinculada al grupo criminal, algo que antes Genaro García Luna utilizó con narcotraficantes detenidos; el neopanismo no reclamó más acciones por la desaparición, y Diego reaparece después de las elecciones en el CEN del PAN y el retorno de figuras vinculadas al Yunque en posiciones clave.

4. El papel de Televisa y de su comentarista estelar, Joaquín López Dóriga, como ministerios extraoficiales de Información, fue muy claro. Una llamada telefónica de López Dóriga al noticiario Primero Noticias –sin la conducción de Carlos Loret-- confirmó la liberación de Diego. Semanas antes, El Universal y el periodista José Cárdenas, de Radio Fórmula, adelantaron una liberación que fue desmentida sin aclarar la fuente.

La liberación de Diego fue sincronizada mediáticamente. Milenio Diario, claramente vinculado a Televisa, dio a conocer el domingo 19 el "Boletín-Epílogo". Las autoridades callaron, pero fue la propia víctima quien acreditó la exclusiva de López Dóriga dando una multitudunaria rueda de prensa, a las afueras de su domicilio.

El senador priista Francisco Labastida reveló algo, el mismo día de la liberación, que no ha sido desmentido: una empresa de origen británico fue la que negoció la liberación. Y una empresa de origen mexicano, Televisa, fue la que confirmó el fin del secuestro. Las autoridades ministeriales estuvieron al margen. No hubo héroes policiacos ni investigaciones puntuales. Al menos, públicamente.

Para otros observadores, el caso Diego confirma también una tendencia: el Estado se coloca al margen de los grandes secuestros y el impacto mediático está perfectamente sincronizado.

Email: www.jenarovillamil.wordpress.com

Palacio de Miraflores y Los Pinos


Utopía


Eduardo Ibarra Aguirre

Gracias a los cables revelados por Wikileaks y su aguerrido fundador Julian Assange --arrancado de la prisión por la protesta global, aunque persiste la amenaza de regresarlo, merced a los más malos que buenos oficios del complejo militar industrial y los que velan por sus intereses desde la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado--, los lectores mexicanos corroboran los bochornosos grados de subordinación de la política exterior mexicana a la geopolítica estadunidense.

La más reciente revelación muestra al gobierno de Felipe Calderón "preocupado porque los pacientes de la Misión Milagro recibían sesiones informativas pro Venezuela y anti Estados Unidos".

Leyó usted bien, el "informe de seguridad sensible", fechado el 27 de octubre de octubre de 2008 y procedente de la embajada de Estados Unidos y elaborado con base en información de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en ningún lado reporta que el Palacio de Miraflores estimule sentimientos antimexicanos.

Como es conocido, en 2005 el gobierno de Hugo Rafael Chávez puso en marcha, con la participación decisiva de médicos y tecnología cubanos, el proyecto Operación Milagro, un plan sanitario conjunto de Caracas, La Habana y ahora La Paz, que intenta dar solución a determinadas patologías oculares de la población latinoamericana, y que forma parte de los programas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Se busca, para 2015, dar atención quirúrgica a 6 millones de pacientes con cataratas, desprendimiento de retina, carnosidades y estrabismo en 31 países de América Latina y el Caribe. En el caso de Cuba también lo hace en Asia y África, y sin que los beneficiarios paguen un centavo, pues está dirigido a los sectores populares.

Desde entonces, un millón 500 mil latinoamericanos se beneficiaron con el plan de la Alba y hasta 2007 más de 200 connacionales, frente a 1 millón 600 mil que padecen cataratas, si nos atenemos a los datos de la Secretaría de Salud azteca.
Por esa simbólica cifra de mexicanos beneficiados, el entonces subsecretario para América del Sur, de la SRE, alertó "sobre el componente ideológico del programa" porque volvían a México "con el mensaje de que el gobierno de Venezuela les proporcionaba un servicio que su propio gobierno no quería o no podía". Lo cual es cierto, pero incomprensible para un funcionario de cortos alcances, y menos comprendió que no existe gobierno en toda la aldea que no obtenga algún beneficio, así sea de imagen, por la ayuda que presta a otros países o a sus habitantes.

Mas la preocupación de este burócrata se extendió a Los Pinos y al Centro de Investigación y Seguridad Nacional. El inquilino principal del primero, "giró instrucciones" para impedir el aterrizaje de un avión venezolano, a fines de julio de 2007, que debía trasladar a 10 niños y 80 ancianos de Ecatepec, estado de México. Ignoro la suerte que corrieron las clínicas que se abrieron en Coahuila y Michoacán, administradas por sus respectivos gobiernos, pero el 9 de agosto del mismo año, Calderón puso en marcha en Morelia, Michoacán, Volver a Ver, una mala copia del proyecto de la Alianza Bolivariana.
Los analistas y espías que dirige Guillermo Valdés Castellanos, el otrora encuestador favorito del candidato presidencial panista, tenía "identificados a finales de 2008 a unos 500 activistas bolivarianos de nacionalidad mexicana", que "tienden a vincularse con grandes movimientos sociales". La ineptitud es inocultable, y no sólo para "fichar" a los adversarios políticos, sino sobre todo para dar su aporte en la lucha contra el narco, como lo exhibió otro cable supervisado por Carlos Pascual.

Acuse de recibo

El lunes escribí: "Justicia y gracia para los amigos pareciera ser la máxima del jefe de (Arturo) Chávez". El corrector automático de la computadora pluralizó gracia, sin darme cuenta… Correspondo a los agradecibles deseos decembrinos de Beatriz Elena Paredes, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI; Razones de Ser, de Buenos Aires, Argentina; la agencia NotieSe y el suplemento Letra S; Difunet, agencia dirigida por Renato Consuegra; la doctora Ana Isabel Sanz, de Valladolid, España; Dolores Unzueta Reyes; Alfa Editores Técnicos; Antonio del Campo Gordillo, activista social de Comalcalco, Tabasco; Salvador Cervantes Ponce, Miriam Rodríguez Cabo Castillo y Guadalupe Licibeth Gutiérrez. Además de los integrantes del Grupo María Cristina: Francisco Portillo Alán, caricaturista y académico de la Universidad Nacional; la doctora Yolanda Cristina Massieu Trigo; el periodista Héctor Delgado; Raúl Cruz Zapata, director de la revista Expresión Autónoma; Humberto Hernández Haddad, abogado y analista; Rodolfo Morales Rincón, politólogo avecindado en Oaxtepec, Morelos; Agustín Díaz Lastra, investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; el doctor y ambientalista Ramón Ojeda Mestre; el reportero Federico Campbell Peña; José Jacques Medina y Marta Sánchez Soler, del Movimiento Migrante Mesoamericano.

 

Maniobra política y ministerial


Utopía


Eduardo Ibarra Aguirre


Comienzo con una pregunta: ¿Qué sucedió entre los titulares del Ejecutivo federal y del michoacano que los condujo a una confrontación en la que salieron a relucir los "vínculos entre el crimen organizado y los enlaces con funcionarios del gobierno de Michoacán (Procuraduría General de la República dixit), La primera hermana del país y su aspiración a gobernar Michoacán, amén de la situación "débil" del gobierno de Leonel Godoy Rangel, según la Secretaría de Gobernación?


Para responder entre usted y yo la cuestión, no es de olvidarse que fue el gobierno del "medio hermano" de Julio César Godoy Toscano, buscado por los cuerpos policiacos de toda la aldea, el de procedencia del Partido de la Revolución Democrática que primero reconoció a Felipe Calderón como presidente. Esto suscitó la irritación de la resistencia ciudadana al "fraude electoral" y de los dirigentes del perredismo que ahora defienden en forma decidida las alianzas con el calderonismo hecho partido político. Otros, como Marcelo Ebrard, optaron por el acercamiento paulatino, sin tomarse la foto pero hasta llegar a reconocer la eficacia y el valor que encierra el combate al narco.


Tampoco es dable omitir que desde el inicio de la guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado, con el Operativo Michoacán, era el estado que más visitaba Calderón Hinojosa siempre acompañado por Godoy Rangel con intercambio de discursos de reconocimiento mutuo, hasta que se produjo el michoacanazo no sólo sin aviso previo al gobernador, la arbitraria detención de una treintena de alcaldes y funcionarios del gobierno del estado, sino la irrupción policiaca en el Palacio de Gobierno para detener a varios de sus colaboradores. Sin embargo, Luisa María Calderón Hinojosa fue enterada con anticipación por su hermano, si nos atenemos a lo declarado entonces por la presidenta del perredismo local.


El michoacanazo rompió la luna de miel entre dos gobiernos que "se casaron" por necesidades y conveniencias mutuas, amén de obligaciones institucionales, porque salieron a relucir los objetivos políticos, torpemente ocultados, de la familia Calderón Hinojosa.


Superadas oficialmente las 30 mil víctimas mortales, Arturo Chávez muestra su catadura como titular del Ministerio Público federal, al permitir que se le utilice para objetivos familiares del jefe del grupo gobernante y litigar filtrando pruebas al tribunal electrónico mediático sobre asuntos ministeriales que requieren discreción e investigación profesional.


Contó Guadalupe Acosta Naranjo –vicecoordinador de los diputados perredistas y destacado conciliador con Los Pinos-- a Pablo Hiriart y Jaime Sánchez que cuando acudió "a negociar" el tema del medio hermano incómodo --¡y los qué faltan!-- con el secretario de Gobernación y el procurador general, ambos le ocultaron la existencia de la prueba del video sobre la conversación telefónica entre Godoy Toscano y La tuta. Y el legislador se dio por engañado.


"Justicia y gracias para los amigos" pareciera ser la máxima del jefe de Chávez. ¿O cuándo se investigó al actual gobernador panista de Morelos y a su antecesor que se transportaba en el gubernamental Helicóptero del amor con su novia, la sobrina de un prominente narco? ¿Qué estado guarda la investigación ministerial sobre el dirigente perredista tamaulipeco --vinculado a Nueva Izquierda y Jesús Ortega--, que presuntamente formaba parte de la banda que succionó ductos de Petróleos Mexicanos y le causó daños multimillonarios?


La ofensiva para apuntalar a Cocoa como candidata es tan fuerte que analistas independientes rescatan, en privado, los supuestos antecedentes irregulares de Leonel Godoy como secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal.


No nos equivoquemos ante una monumental maniobra política con envoltura ministerial, acaso cierta.


Acuse de recibo


El lector Juan Francisco Oliveros Belmont dice desde Montreal, Canadá: "Es un honor recibir 'en directo' sus artículos y trabajos periodísticos que he seguido desde hace tiempo"… Antonio Salas, del Comité Amigos de Puerto Rico, apunta sobre La otra confrontación michoacana (17-XII-10): "Como siempre, sus artículos son claros y contundentes"... La abogada tabasqueña Norma Esperanza Falcón Ruiz señala sobre Pregunta y advertencia de La familia (15-XII-10): "Mil gracias por considerar las opiniones y sobre todo, unirnos en bien de la ciudadanía (…)". Agradezco y correspondo a los deseos expresados por Mauricio Schoijet, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana; Luis Antonio Ramos Arredondo, director de Semanario El Regional, de Nueva Italia, Michoacán; Diario 17, de Acapulco, Guerrero; Héctor Barragán Valencia, analista económico e integrante del Grupo María Cristina; el doctor Faustino Alonso Reyes, también del GMC; el contador público José Díaz Estrada; Joel Cruz Hernández; el Secretariado del Movimiento por la Paz; Laura Ruiz Pérez, del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey; y Maritza Macín Lara, hija del querido editor y poeta Raúl Macín.

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Con Calderón, 61 defensores de DH asesinados

Nancy Flores

En lo que va del gobierno de Calderón, 61 defensores y luchadores sociales han sido asesinados y al menos cuatro, desaparecidos. Comandos armados, grupos paramilitares y policías y militares estarían implicados en los "operativos" para acabar con la vida de quienes impulsan la democracia, la justicia y la equidad. Ante la violencia, el sistema interamericano ha dictado 158 medidas cautelares para más de 200 defensores, 107 de ellos radicados en Guerrero. El asesinato de Marisela Escobedo, en Chihuahua, se suma al lúgubre registro en el número 62

Blanca recuerda el día que la fría boca de una pistola tocó su sien. Era el 18 de mayo de 2010, pasadas las seis de la tarde. "Me apuntaron con un arma en la cabeza. Si no me mataron en ese momento fue por el proceso electoral y porque nuestro caso estaba en el ámbito internacional".

Esa intimidación en contra de la defensora de los derechos humanos en Tijuana, Baja California, había comenzado minutos antes. Blanca Mesina Nevarez circulaba en su automóvil en aquella ciudad fronteriza, cuando una camioneta pick up color negro, con vidrios polarizados y sin placas, comenzó a golpear por la parte de atrás su auto.

Ella intentó esquivar la agresión. Entró en el estacionamiento de un centro comercial. La pick up hizo lo mismo. Luego, acorraló el automóvil. Un hombre –"alto, moreno, de complexión robusta, encapuchado, vestido de negro"– descendió de la camioneta, se acercó a Blanca y le dijo: "Es la última vez que te aviso que dejen de denunciar. Aquí hay muchos contactos y creo que no quieres perder a algún familiar".

El hombre retiró la pistola de la sien de Blanca, se inclinó hacia ella y le dio un beso en la mejilla. Se fue. Ese hecho, dice la joven, "nos obligó a salir".

Mesina Nevarez y Silvia Vázquez Camacho, también defensora de los derechos humanos en Tijuana, cuentan seis meses de exilio y más de un año de repetidos acosos. La labor que ellas realizan en la frontera Norte del país consiste, entre otras cosas, en denunciar los abusos cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas mexicanas involucrados en la "guerra" contra el narcotráfico.

Ambas defensoras coadyuvan con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y con la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noreste en la documentación y seguimiento de las denuncias por tortura interpuestas por civiles y policías municipales de Tijuana en 2009. Éstos señalan como responsables de las vejaciones a elementos del Ejército Mexicano, adscritos a la II Zona Militar, y a funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública del XIX ayuntamiento de Tijuana.

"Cuando empezaron las llamadas telefónicas, comencé a privarme de ciertas salidas. No mucho, porque me sentía hasta cierto punto segura. Pero, conforme se fueron denunciando los casos y una vez que Silvia viajó al Distrito Federal para visibilizarlos, se intensificaron las amenazas. Después fueron seguimientos que realizaban policías municipales; luego, civiles que estaban muy cerca de mi domicilio", cuenta Blanca, hija de Miguel Ángel Mesina, policía procesado en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, por supuestos vínculos con el crimen organizado.

El 5 de noviembre de 2009, Mesina Nevarez dio su testimonio ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos. Ese mismo día, su madre fue intimidada vía telefónica. En todo momento, Blanca sostiene que su padre, al igual que el resto de los policías, es inocente y que ha sido torturado y vejado por las autoridades militares.

La guerrilla zapatista a contracorriente


Gaspar Morquecho

La contrainsurgencia en México y en Chiapas tiene, al menos, tres componentes: uno, las medidas políticas; dos, las militares de todo tipo (convencional y guerra sucia), y tres, el "combate a la pobreza". Componentes que se conjugan –según la coyuntura o el nivel de conflicto– para contener las insurgencias en los "márgenes".

Gaspar Morquecho* / Segunda parte

El "combate a la pobreza" tuvo como punto de partida el fracaso del ejército yanqui con soluciones exclusivamente militares. Fue hasta la llegada de Kennedy a la Casa Blanca y de McNamara al Pentágono cuando se percataron de que estaban siendo derrotados por un tipo de guerra para la que no estaban preparados: la guerra de guerrillas, en el Tercer Mundo. Con Kennedy y McNamara, nació la contrainsurgencia (Contrainsurgencia y miseria. La política de combate a la pobreza en América Latina, Zibechi, 2010). La derrota del ejército yanqui en Vietnam, en 1973, aceleró la adopción de la línea del "combate a la pobreza". En los organismos internacionales (Organización de las Naciones Unidas), se gestó el concepto y la aplicación de esas políticas de "desarrollo" en el Tercer Mundo.

Contrainsurgencia estilo mexicano

En México, durante la rebelión de los jóvenes en 1968, el gobierno de Díaz Ordaz aplicó, con brutalidad, la represión militar. En la década de 1970, el gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) conjugó con la "apertura democrática", por ejemplo, legalizando al Partido Comunista Mexicano, las acciones militares y guerra sucia en el combate a las guerrillas rural y urbana; el paramilitarismo con la creación de los Halcones; y el populismo, con programas de "desarrollo social".

El gobierno de Echeverría enfrentaba el auge de los movimientos revolucionarios armados, los urbano-populares, los sindicales y campesinos. Y en el Istmo Centroamericano, las guerras de liberación nacional que arreciaron en las décadas de 1960 y 1970. Por tales motivos, Echeverría Álvarez ordenó poblar, en Chiapas, la región de Marqués de Comillas con miles de solicitantes de tierra y la construcción de la carretera fronteriza –ambas medidas con fines castrenses–. En términos militares, se trataba de construir el "yunque" para evitar que la Selva Lacandona fuera "santuario" de la guerrilla guatemalteca y facilitar las acciones militares de los Kaibiles. Además, para evitar la "insurgencia" en las "márgenes" de Chiapas, los gobiernos federal y estatal y organismos internacionales (Organización para la Agricultura y la Alimentación y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) diseñaron el Programa de Desarrollo Socioeconómico de Los Altos de Chiapas. Los operativos policiaco-militares en la zona rural continuaron. Gobernaba en la entidad Manuel Velasco Suárez.

El gobierno federal tenía sus razones. En Chiapas, un arcoíris de fuerzas revolucionarias se hizo presente y la diócesis de San Cristóbal de Las Casas había optado, como en Centroamérica, por la teología de la liberación y los pobres. Se levantaban movimientos indígenas y campesinos en la costa, la sierra, los valles centrales, en las zonas de los Altos, Norte de Chiapas y en la Selva Lacandona. La represión militar en Chiapas continuó durante el gobierno de José López Portillo (1976-1982). Fue la época del auge petrolero, de la "administración de la abundancia", del endeudamiento y del "descubrimiento" de importantes yacimientos en la entidad y del despilfarro. Para el "combate a la pobreza", el gobierno federal creó, en 1977, la Coordinación General del Plan de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (Coplamar). López Portillo formuló el Plan Chiapas para el "desarrollo de la entidad". Para entonces, Juan Sabines Gutiérrez estaba por sustituir a Salomón González Blanco, un hombre de edad avanzada al que consideraron incapaz de mantener la gobernabilidad en la entidad. Sabines llevó al extremo la práctica del populismo y la represión contra las luchas campesinas.

Un signo inconfundible del proceso de militarización de Chiapas fue el gobierno del general Absalón Castellanos Domínguez –un político y militar mexicano miembro del Partido Revolucionario Institucional–; gobernó la entidad de 1982 a 1988; egresó del Heroico Colegio Militar en junio de 1942. Fue comandante del cuerpo de cadetes, del Primer Grupo Mixto de Armas de Apoyo del Cuerpo de Guardias Presidenciales cuando tenía el rango de mayor y teniente coronel. Luego comandó la guarnición de Manzanillo, Colima; fue director de la Escuela Militar de Clases Mariano Escobedo, comandante de la 18 Zona Militar, de la 2 Zona de Infantería y del Campo Militar 1; director del Heroico Colegio Militar; inspector general del Ejército y comandante de la 13 y de la 31 Zona Militar en San Cristóbal de Las Casas. En 1980, comandó las tropas que masacraron a indígenas en Wololchán. En ese entonces gobernaba Juan Sabines. En 1989, la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos denunció que, durante el gobierno de Absalón Castellanos, se registraron 153 asesinatos políticos, 327 desapariciones de campesinos, 692 detenciones, 503 secuestrados y torturados. El presidente de la República era Miguel de la Madrid Hurtado, la avanzada del neoliberalismo salinista.

Que Televisa y Calderón amarren a sus perros



Álvaro Cepeda Neri

Lo que tentemos ante nosotros… es una noche polar de una dureza y una oscuridad heladas

Max Weber

Nixon (cualquier parecido con Calderón es total coincidencia, aunque históricamente desfasada… esos Nixon, pues, los del nixonicidio, para decirlo con Pablo Neruda en su poema aquél) en una ocasión fue obligado, ante las revelaciones de su interlocutor, a salir y caminar por los jardines de la Casa Blanca. El acompañante del entonces presidente estadunidense, cuyas perversidades políticas antidemocráticas lo hacían tambalearse en la cuerda floja del juicio político o la renuncia (el destino inmediato de Calderón si su militarismo no da antes el golpe de Estado), fue advertido de "amarrar a sus perros" que soltó contra las libertades de prensa y los periodistas que ejercían su trabajo como contrapoder. Durante el paseo, Nixon tragaba sapos a medida que escuchaba las perversidades nixonianas que estaban saliendo a la luz pública y, ante las cuales, Richard Malthus Nixon (como ahora Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y Televisa han estado en la mira del periodismo como contrapoder) y sus testaferros enseñaban los dientes: ladrando con intenciones de morder.

Hoy, Calderón se asume como el Nixon mexicano, asido al clavo ardiente de Televisa, a la espera de su Watergate. En su complicidad, echan mano de amenazas a través de sus voceros. Una jauría del cártel privado al estilo propagandístico del nazismo (Goebbels y sus principios nazis, ensayo en Sociología de la comunicación), apoyada por los cancerberos calderonistas, desde el poder fáctico de uno y el poder ilegítimo del otro, con una ¡misión imposible!: la intentona fallida contra el semanario Proceso. En una telenovela con guión de Televisa (difundida en la columna En privado de Joaquín López Dóriga, en el diario Milenio, 3 de diciembre de 2010), protagonizada por el canal de las "estrellas" y los extras de Los Pinos, orquestaron la malograda embestida con "testigos protegidos", quienes "confesaron" lo que pusieron en su boca Calderón y Televisa.

El triángulo del feroz ataque a Proceso por su información, análisis y periodismo crítico sustentados en el veraz desempeño de sus reporteros lo completa Alejandro Poiré, quien, con sus amazacotadas intimidaciones, usurpando las funciones del Ministerio Público, exigió (obviamente por órdenes presidenciales) que la Procuraduría General de la República investigue a Ricardo Ravelo, porque un delincuente al servicio del calderonismo y Televisa para complacerlos decidió implicarlo y supuestamente desacreditarlo. Calderón y Televisa, mutuamente obsequiosos, le tienen inquina a Proceso y a las publicaciones críticas que exhiben sus abusos.

Calderón insiste en que "voluntariamente" (cuando es una obligación constitucional) respeta las libertades de prensa. Televisa las ejerce únicamente para su conveniencia y en defensa de sus intereses, mientras azuza a sus cancerberos y aliados a atacar. Ambos, compañeros de viaje inquisitorial y de censura, tratan de amordazar a Proceso y sitiar su trabajo de informar hasta las últimas consecuencias políticas en el contexto legal y legítimo del estado de derecho, aún vigente, lo cual no lograrán. El calderonismo filtró las infames declaraciones del capo, con las que Televisa y Calderón quisieran impedir que los periodistas de Proceso continuaran mostrando la información a la opinión pública, "para criticar al poder cuando el poder se equivoca y para denunciar al poder cuando el poder abusa" (Luis María Anson, La prensa como contrapoder).

Televisa y Calderón han sellado una complicidad para atentar contra las libertades constitucionales de todos los mexicanos, en cuanto a derechos humanos individuales, para manifestar "el libre examen y discusión de las ideas", demandar acceso a la información y escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Estos dos últimos años del calderonismo y la impunidad de Televisa vislumbran que esos principios fundamentales de la Constitución estarán más en la mira de esos dos poderes para minarlos. Pero la prensa, como contrapoder al fascismo, está preparada y blanden la divisa del "¡No pasarán!" y el grito a Televisa y Calderón "¡Amarren a sus perros!".

Televisa y Calderón, abusando con toda impunidad de su poder económico y político, intentan cancelar a Proceso y al periodismo que, para enriquecer el republicanismo democrático en un sistema aún autoritario y con un cártel mediático golpista, han de ejercer las libertades constitucionales hasta las últimas consecuencias, como insistencia para apuntalar la sociedad abierta y la única manera, apoyados en Karl R Popper, de controlar a ese duopolio de poder, ya que esto "nos demuestra con toda claridad aquello que es más importante para apertura de la sociedad, a saber: la libertad de expresión y la existencia de una oposición influyente" (Karl R Popper, "Acerca de la razón y la sociedad abierta", de su libro Después de la sociedad abierta).

Wikileaks: el derecho a conocer



Jorge Melendez Preciado

Encerraron a uno de los mensajeros: Julian Assange, el más importante y polémico, sin duda; pero esto no lo para nadie. Y no porque los documentos que nos ha proporcionado Wikileaks sean todos excepcionales –algunos lo son–, porque han desnudado cómo Estados Unidos es el máximo fisgón y el que tiene menos compromisos en las luchas que emprende. Pero eso sí, exige que otros hagan el trabajo que ellos demandan.

En el número más reciente de El País Semanal (1784), el notable escritor Juan José Millás, en su columna habitual, presenta una fotografía de un iraquí con su hijo en un campo de concentración. El título es "Ya os vale". Y señala: "Cada vez están más claras las atrocidades cometidas en la invasión a Irak. Y los responsables, lejos de mostrar arrepentimiento, repiten que harían lo mismo una y mil veces".

Denuncia que golpea al chismoso señorito Aznar, a Tony Blair y, sobre todo, a George Bush, y con él al sistema estadunidense, que incluso llegó al extremo de crear el Acta Patriótica: un estado de sitio, sobre todo informativo. Es decir, la suspensión de la libertad de expresión, uno de los principios básicos de la constitución yanqui.

Contra eso se alzó Wikileaks. No únicamente para sacudir a los vecinos del Norte, sino contra todos aquellos que hacen chismes, presunciones, supuestos análisis y tergiversaciones en lo que basan sus políticas en contra de la población de sus naciones y las de otros países.

En México, sin duda, muchos de los informes dados a conocer eran sabidos por la minoría ilustrada. Pero no habían sido difundidos con tal profusión ante los ciudadanos, quienes ahora tendrán muy claro que Gringolandia está metida hasta el tuétano en nuestros asuntos y, por tanto, que la llamada Iniciativa Mérida es un ardid para dictar órdenes en la lucha contra el narcotráfico sin que los de allá se manchen la ropa. Nosotros ponemos el dinero –10 mil millones de dólares anuales–, los muertos –30 mil hasta ahora– y la inseguridad de la población –Ciudades desiertas, título, por cierto, de una excelente novela de José Agustín– y ellos, "los buenos vecinos", continúan obteniendo las mayores ganancias y la droga para que su población no se queje.

Pero no obstante muchos asuntos conocidos, fue bueno que nos dijeran Genaro García Luna "es un perdedor", el Ejército Mexicano es desconfiable porque no hace caso a Washington, la Marina está atenta a lo que le sugieren quienes los entrenaron y el señor José María Aznar es un confidente de primera, quien descobijó a Felipe Calderón por andarle diciendo que la corrupción y el narcotráfico en México son realmente un cáncer.

Hay más, mucho más que nos enseñan esos papeles por discutir, como el aserto de Calderón acerca de que Hugo Chávez financió a López Obrador. Algo que parece increíble si vemos el trato dado por Felipe al mandatario venezolano.

Lo importante en nuestro caso y en muchos otros, empero, es que Assange ha prestado un servicio importante a la comunidad internacional. Ha mostrado cómo se hacen las salchichas, las cuales nos comemos muy frecuentemente, pero jamás tenemos idea que se elaboran con pellejos, tripas, desechos y saborizantes. Así, de esa manera, se lleva a cabo la diplomacia: con falsedades, exageraciones y otras maneras de ver al rival.

La mayoría está de acuerdo que la develación es trascendente. Algunos, como el premio Nobel, Mario Vargas Llosa, dice que él apoya la transparencia, pero que genera peligros, ya que si un Estado se debilita, podría minar la democracia, aunque a las dictaduras no les interesa realmente lo que se publica de ellas.

Antes, Julian Assange había señalado que en donde nació (Queesland, Australia), siempre se ha desconfiado de un gobierno grande y se cree que puede corromperse si no se vigila cuidadosamente.

Y justamente de eso se trata, no de fisgonear al estilo de la novela de George Orwell 1984, sino de que los asuntos públicos no sean de unos cuantos, más bien ventilarlos en muchos lados, principalmente en los medios. Y si éstos no responden a los intereses de las mayorías porque fueron cooptados, existe alguien que nos diga lo que se ocultó y nos alerte de lo que estamos viviendo. Algo que Wikileaks está llevando a cabo.

El presidente Calderón y Twitter


Sergio Méndez

Soy un activista en defensa de los derechos humanos. Como parte de mi labor, me mantengo muy activo en Facebook y en Twitter, las dos redes sociales más populares.

Facebook funciona por medio de "solicitudes de amistad"; Twitter, por medio de "seguimientos". En ambas, existe la posibilidad de eliminar contactos que antes habían sido aceptados. En Twitter se les puede dejar de seguir o bien, se les puede bloquear. Cuando un usuario es bloqueado por otro, permanentemente se le impedirá seguir al bloqueador y, con ello, no se podrá leer nada de lo que este último escriba en su barra de escritura. Bloquear a alguien, por tanto, es una decisión drástica.

Twitter es ampliamente empleado por figuras públicas: artistas, deportistas y políticos. En el caso de éstos, suele ocurrir que ocupen cargos públicos. En México, uno de los servidores públicos más seguidos en Twitter es, sin duda, el presidente de la República, Felipe Calderón; tiene más de 300 mil seguidores. El señor Calderón es muy activo en Twitter. El presidente tiene, además, su cuenta verificada, esto se logra si el usuario demuestra ante los administradores de la red social que tiene una gran cantidad de seguidores y que es una figura pública.

Como consecuencia de la dura crítica a la que es sometido en Twitter, el presidente ha bloqueado a muchos usuarios. El señor Calderón no es nada tolerante con sus opositores y menos con quienes le insultan. Los bloqueos de usuarios en Twitter por parte del señor Calderón son inconstitucionales, por ser discriminatorios, por atentar en contra de la prerrogativa de petición, la libertad de expresión y el derecho a la información.

El presidente es un funcionario debe recibir todas aquellas peticiones y opiniones que se le formulen por cualquier medio y por cualquier vía. Si él abrió voluntariamente la vía de Twitter para comunicarse con los demás, debe estar dispuesto a recibir las expresiones de todos los ciudadanos por esa misma vía. Además, el señor Calderón, en su cuenta, se ostenta como presidente de la República y señala como página personal oficial la de la Presidencia de México. La Constitución no exige que las peticiones o las opiniones que se le formulen al presidente sean por alguna vía específica. Para los particulares, todo aquello que no está prohibido está permitido, y si la vía de Twitter no está expresamente prohibida constitucionalmente para formular peticiones u opiniones a los servidores públicos, entonces es un medio claramente válido. Para los servidores públicos, el deber de contestar las peticiones que se les formulen por cualquier vía, por parte de los ciudadanos, proviene directamente de la propia Constitución. También, quienes ostentan un cargo público tienen el deber constitucional de ser tolerantes con las opiniones, incluso con aquellas que consideren ofensivas.

Al bloquear a otros usuarios de Twitter, ya sea porque lo critican o porque lo insultan, el presidente Calderón está aplicando un criterio discriminatorio para evitar que se le formulen peticiones y para impedir el intercambio de opiniones. Impide que los usuarios bloqueados se comuniquen con él por un medio tan expedito y tan directo como Twitter. Estas dos características de la red social, lo expedita y lo inmediata, la convierten en un medio de comunicación único para presentarle peticiones y opiniones al presidente, y más cuando es un hecho público y notorio que el mismísimo presidente Calderón es el que administra y controla su propia cuenta. Sostengo que una petición al presidente por medio Twitter es como si se le estuviese entregando una carta en persona. Esta característica sui géneris de la red social la convierte en un medio irremplazable, incluso por la oficialía de partes de la Presidencia de la República. Esta última no es un medio directo ni expedito como sí lo es Twitter.

En una sociedad que aspira ser democrática, como la mexicana, el presidente debe ser especialmente tolerante con las críticas, incluso con aquellas que le pudiesen resultar ofensivas. El debate político, ha dicho la Corte Interamericana de Derechos Humanos, debe ser desinhibido, fuerte, sólido, sin cortapisas. Mientras no exista un criterio objetivo para determinar cuáles expresiones son ofensivas y cuáles no, el presidente está obligado a escucharlas todas, so pena de que se le considere un violador de los derechos fundamentales de los gobernados.

Es falso que el presidente pueda bloquear a otros usuarios de la red social como consecuencia de que todos aquellos que la integran se comprometieron a respetar los términos de uso de Twitter, que permiten bloquear a quien sea. Las reglas de uso de Twitter constituyen, en todo caso, un convenio que se suscribe entre particulares. Éstos no pueden, ni siquiera de manera voluntaria, acordar términos en los convenios que vayan en contra de normas jurídicas de orden público y de interés general. Es por ello que, aunque los usuarios mexicanos de Twitter hayan aceptado ser bloqueados por otros usuarios que son servidores públicos mexicanos, como el presidente Felipe Calderón, su manifestación de voluntad es nula de pleno derecho, pues implicaría la renuncia a diversos derechos fundamentales, como los de petición, expresión, información y no discriminación.

La conducta del presidente Calderón en una simple red social lo exhibe como una persona intolerante, que ni oye ni ve a nadie que se dirija a él de manera crítica. Lamento mucho la actitud del presidente de la república, aunque admito que esperar algo diferente de un señor de la guerra es algo muy ingenuo.

*Abogado defensor de los derechos humanos


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