martes, julio 06, 2010

Los periodistas pal café....


Julio Hernández López: Astillero
Se ha instalado un bipartidismo autocomplaciente. Es una forma de restauración del sistema político vigente mediante el uso de bisutería democrática y piezas exteriores de remplazo, provenientes de fábrica. Alternancia gatopardista: que cambien algunas gubernaturas para que no cambie en sustancia el estilo de gobernar ni los beneficiarios reales de esos ejercicios de poder. Origen es destino: el prianismo se ha reconstituido luego de escenificar confrontaciones secundarias; las alianzas perreánicas transformadas en revitalización del PAN. Jugada de engaño que reconcentra la competencia y el protagonismo en PAN y PRI siempre socios (lo de menos es la nueva distribución numérica: lo importante es que la pelea sigue arreglada entre los mismos que a fin de cuentas saben entenderse). Mientras tanto, la izquierda aliancista se entretiene con la sonaja prestada de los presuntos triunfos que habrían alcanzado con candidatos sustancialmente ajenos, sin auténticos compromisos sociales ni populares, destinados más a cumplir con el pago de préstamos políticos cupulares y a garantizar impunidad, continuidad, civilidad a los depredadores del pasado, bajo el pretexto de altas miras que llevarían a olvidar el pasado, lo que en el fondo significaría un borrón y cuenta nueva mafiosamente pactado.
Nada cambia ni cambiará. A los gobiernos ganados por las alianzas perreánicas no llegan personajes, proyectos o movimientos que sustenten transformaciones populares, ni siquiera justicia en términos jurídicos respecto a los gobernantes perdedores. Son relevos provenientes de la misma clase política, habilitados para el espectáculo de una presunta democracia que siga sosteniendo frente a los alicaídos ciudadanos la zanahoria electoral. Los comicios de este domingo ni siquiera tienen una legitimidad real pues, aparte de que en muchas entidades el abstencionismo ha sido enorme, se desarrollaron en la más negativa de las circunstancias hasta ahora vividas. La violencia política generó muertes de candidatos, agresiones y amenazas a aspirantes, dirigentes de campañas y funcionarios de casilla. Fenómenos prehistóricos de defraudación electoral aparecieron como si nada. Gobernantes de todo nivel, comenzando por Felipe Calderón, cometieron actos de distorsión electoral como los anuncios televisados de buenas noticias en vísperas de las urnas. Recursos públicos federales, estatales y municipales fueron usados para promover el voto en favor de los candidatos y partido de los detentadores de bienes colectivos. Pero todo ha sido ya olvidado, graciosamente olvidado por el bipartidismo autocomplaciente que está por cerrar el tramo del reparto de ganancias para pasar a la preparación de la siguiente farsa electoral, la de 2012 que así quedará supeditada a los aires de los dos actores centrales, PRI y PAN, cunas movidas por mismas manos.
Como se ve, la estrategia de las alianzas perreánicas ha sido extremadamente exitosa. Ya no tiene el PRI el camino libre rumbo a la casa presidencial, sino que ahora le acompaña el PAN. El estratega Camacho ha conseguido que un competidor en solitario, el PRI, en riesgo de ser descarrilado o marcadamente atacado a causa de esa condición de unicidad, ahora pueda compartir excesos y carencias con un adversario complementario como es el PAN. Bipartidismo restaurado a costa de la izquierda electoral que fue llevada como comparsa al banquete central servido en mesa de dos asientos. PRD, PT y Convergencia sólo obtienen victorias simbólicas: lo importante no es ganar, sino competir. Gabino Cué técnicamente es miembro de Convergencia, pero su posicionamiento y avance se deben al trabajo de Diódoro Carrasco, ex góbernador priista de Oaxaca, ahora panista, que consiguió el respaldo a bayoneta calada de Felipe Calderón, al que Gabino, en su primer mensaje de agradecimiento, dedicó más palabras con compromiso político que a López Obrador al que se refirió más en términos de amistades nostálgicas.
El PRI ha ganado todo, con candidatos propios y con siglas prestadas, pero en ese proceso de ilusionismo democrático le presta fichas al calderonismo sin fondos para que siga apostando bajo entendidos, suba la puja, finja reyertas y lleve a la quiebra a los concursantes más débiles, entre ellos los tontos útiles de izquierda (que disculpe Gómez-Mont la adaptación de su más reciente éxito de sinceridad política) y sus judas recurrentes. Frente a esa mesa donde se ha instalado el famoso timo que se pregunta dónde quedó la bolita (electoral), muchos se entretienen hoy con el espectáculo de las fantasías demoscópicas, los análisis mediáticos, los flujos numéricos, las especulaciones estadísticas y los revuelos de supuesta democracia.
El éxito de la representación en cartelera ya hace pensar en próximas giras. Está, desde luego, el foro toluqueño de reconocida acústica nacional, donde los súbitos ganadores de hoy, PAN y PRD, emprenderán cruzada especial con el objetivo de tumbar al copete con gel que hoy es presentado como puntero rumbo a 2012. El desenlace de esa batalla preliminar podría estar convenido desde hoy para que los plácidamente aceptados como ganadores sean a su vez los plácidamente derrotados en 2011 para confirmar a Peña Nieto como candidato negociado. La civilidad de los fieros gobernadores priístas derrotados para reconocer el sacrificio de sus delfines-guardaespaldas (Ulises Ruiz y Mario Marín, por sí mismos; Jesús Padilla, por lo que ha estado tras de él), y de estos mismos, no tiene correspondencia con el clima bélico previo a las elecciones. Los tigres de ayer, convertidos de pronto en tiernos gatitos a los que no preocupa el abrir de clósets con cadáveres políticos y administrativos, ni el riesgo de que los terribles opositores les encaminen hacia la cárcel. Todo aparece de pronto planchado, entendido, arreglado. Bipartidismo complaciente consigo mismo.
Y, mientras la Supremamente Corta cierra la puerta al SME en lo sustancial y lo manda a Conciliación y Arbitraje para restituciones de empleo y derechos laborales, ¡hasta mañana!
Fax: 5605-2099 •
juliohdz@jornada.com.mxhttp://twitter.com/julioastillero

Enrique Galván Ochoa: Dinero
Cinco millones de viviendas de Infonavit equivalen a 5 millones de votos como mínimo? La mercadotecnia política supone que sí. Hoy en la mañana el panismo dará el primer paso hacia el 2012, cuando el director del instituto, Víctor Manuel Borrás Setién, ponga en marcha el Programa Infonavit para Todos, por el cual dice (todos) podrán adquirir un pichonavit: comenzarán con las sirvientas y continuarán con taxistas, peones, pobresores, etcétera. Los requerimientos se reducirán al mínimo, como quien dice, sólo a uno: la intención de votar por el partido benefactor. Tanta alharaca que hicieron en días recientes los de la oposición con motivo de las tímidas disposiciones del presidente Calderón a las que se le detectaron fines electoreros –simplificación de algunas normas fiscales, la tenencia y el rollo del medio millón de empleos–, pero no han advertido los inocultables propósitos de este plan. ¿Saben quién será la madrina? La señora Margarita Zavala. Para que no quede duda de quién está atrás y hacia dónde va. (Y don Copetone que ya hasta había sacado un par de copias a las llaves de Los Pinos, un juego para él y otro para doña Gaviota).
Superquebrados
Conforme transcurran los días surgirá a los ojos de los 12 nuevos gobernadores una dura realidad: el patíbulo financiero. Los estados están muy endeudados, y más de uno en bancarrota. Es el caso de Oaxaca y Puebla, cuyos gobernadores Mario Marín y Ulises Ruiz han saqueado las arcas contando con la aprobación de legislaturas cómplices. Beatriz Paredes tendrá que pasar de la ofensiva a la defensiva. Todavía no se enfriaba el cadáver de su compañero, el aspirante a gobernador de Tamaulipas Rodolfo Torre Cantú, cuando a una solicitud de diálogo de Felipe Calderón contestaba con un agrio discurso, replanteando añejas peticiones presupuestales. Tendrá que conformarse con menos. Para salvar a Marín y Ruiz de una temporada en algún lugar sombreado, con el consiguiente escándalo, y todo de cara al 2012, deberá ser Paredes la que ahora toque las puertas de Los Pinos en busca de diálogo.
Megapréstamo a BP
La petrolera BP –iniciales de British Petroleum, fue rebautizada como BP, porque los británicos no quieren cargar con el descrédito– está en el proceso de levantar un préstamo de 9 mil millones de dólares para hacer frente a los gastos de limpieza de las aguas del Golfo de México, así como posibles reclamos judiciales. Sobra quien le preste el capital a una compañía que tiene reservas petroleras en varias partes del planeta. Algunos bancos ya se apuntaron en la lista: Barclays, BNP Paribas, Citigroup, Banco Santander, HSBC Holdings, Royal Bank of Canada, Royal Bank of Scotland y Société Générale.

Carlos Fernández-Vega: México SA
Por si algo le faltara al inventario del inquilino de Los Pinos, y al de su juguete personal disfrazado de partido político, para confirmar el grado de excelencia y confianza alcanzado durante su estancia en la residencia oficial, en los comicios del domingo le han puesto una zarandeada marca basurero de la historia: de 12 gubernaturas, perdió nueve (75 por ciento del total); en dos de las tres en que supuestamente obtuvo ventaja (Oaxaca y Puebla), valdría preguntarse si efectivamente ganó, o si en realidad perdieron Ulises Ruiz y Mario Marín, dos execrables personajes en sendos gobiernos de la misma calaña; para el caso sinaloense, el tricolor obtuvo la victoria por donde se vea: los dos candidatos (Jesús Vizcarra y Mario López Valdez) provienen del mismo corral, y nadie deja de ser priísta por el simple hecho de cambiar de chaqueta.
¡Felicidades, Felipe!, y gracias por la ayuda, gritan a coro los priístas, mientras los defensores de las estrambóticas alianzas (Nava, Ortega y Camacho, el chile de todos los moles) aseguran que la estrategia funcionó, por mucho que de ocho gubernaturas con esa fórmula perdieron cinco, prácticamente dos terceras partes del total. El PAN se fue al caño, porque en los cuatro comicios en los que participó sin el auxilio de la empresa privada Chuchos SA (Aguascalientes, Quintana Roo, Tamaulipas y Chihuahua) de todas perdió todas.
Y en eso de la fantasía postelectoral, tanta es la felicidad del otrora candidato de los denominados partidos de izquierda, Gabino Cué, hoy panista de corazón, por cortesía de la empresa Chuchos SA, que de plano perdió noción de tiempo y espacio, pues está más que puesto a invitar a su toma de posesión a tirios y troyanos, comenzando por el legítimo y el haiga sido como haiga sido.
En estos comicios otra empresa privada se fue al caño, felizmente: Zacatecas SA, presidida por Amalia García y regenteada por su hija la senadora Corichi, cuyo máximo interés electoral fue cuidarse la espalda y garantizar su impunidad. Aquí también cabría preguntarse si ganó el tricolor (con ex perredista como candidato), o si en realidad, como todo hace suponer, la derrota perredista fue consecuencia del infame estilo de hacer negocios de este par de señoras a costillas del poder, por la siniestra forma de imponer candidatos a modo para que garantizar la continuidad de sus jugosos business acumulados durante su estancia en la casa de gobierno. Lo mejor del caso es que Amalia llegó al gobierno del estado para combatir los cacicazgos (para imponer el suyo). Bien ganada, sin duda, la derrota amalista en la entidad: los electores, puntualmente, le cobraron la factura.
El palacio de gobierno de Aguascalientes lo ocupará Carlos Lozano, un hombre de hígado fácil que gusta amenazar a los periodistas que no le son incondicionales. Le arrebató la gubernatura al PAN, en un oscuro pacto con el mandatario actual, el empresario de larga mano Luis Reynoso Femat, supuestamente perteneciente a Acción Nacional, con impunidad como moneda de cambio, y quien hizo hasta lo impensable para que el juguete de Felipe Calderón perdiera los comicios. Con amigos así, para qué le buscan enemigos.
El góber precioso y sus botellitas de coñac, al carajo, pero su sucesor no es precisamente una perita en dulce, y mucho menos la alianza que lo promocionó al primer hueso del estado. Ulises es otro que se va al caño: el PRI tendrá que bailar la zandunga en otra parte. No era para menos: seis años de represión, compadrazgos y turbio manejo presupuestal, en uno de los estados más pobres de la República. Qué bueno, pues, pero lamentablemente nada garantiza cambios sustanciales, toda vez que el feliz Gabino Cué deberá pagar puntualmente las facturas a quienes lo llevaron a palacio de gobierno.
El siempre bello estado de Veracruz se quedó en manos tricolores, por mucho que haga escándalos el policía de las diversas chaquetas, Miguel Ángel Yunes. Ninguno de los candidatos garantizaba, pero al final de cuentas hay ganador de la contienda y, todo indica, la entidad no reportará mayores beneficios ni avances. El cacicazgo fidelista mató la intención del cacicazgo calderonista. Así de fácil.
Para el tricolor nueve gubernaturas, 75 por ciento del total en juego. Para él es un gran resultado, no así para el país, porque todo apunta a un regreso a Los Pinos en 2012, aunque falta mucho por ver. No se puede decir que Felipe Calderón se fue al caño, porque se había ido de tiempo atrás. De nada le sirvieron sus mensajes electoreros, sus promesas cumplidas de a mentiritas a escasos días de los comicios. Le quedan cerca de dos años en la residencia oficial, entrampado entre su propia incapacidad y gobiernos y congresos estales mayoritariamente hostiles. ¿Qué hará el susodicho para que el barco no se le termine de hundir, porque ya no hay mucho para dónde hacerse?
Como bien apunta el editorial de La Jornada, “a reserva de reflexionar sobre los resultados oficiales, aún pendientes, y sobre las significaciones locales de victorias y derrotas, el dato más sustancial de lo ocurrido en la jornada de ayer es, en lo general, la imposibilidad del partido de Felipe Calderón Hinojosa para remontar la catástrofe electoral que experimentó en los comicios federales realizados hace un año, cuando el Partido Revolucionario Institucional se colocó como primera bancada legislativa. Significativamente, las tendencias que apuntan a la derrota del tricolor se presentan, también, como un ajuste de cuentas del electorado contra dos administraciones impresentables: la de Mario Marín en Puebla y la de Ulises Ruiz en Oaxaca. En esas dos entidades la impunidad del poder alcanzó, por distintas razones, cotas de escándalo nacional e incluso internacional; en el caso oaxaqueño por los excesos represivos del gobierno estatal –que han dejado una cauda de decenas de muertos–, y en el poblano por la participación del Ejecutivo estatal en un intento por quebrantar los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho”.
Y en el éter, una desdibujada izquierda (o algo que se asemeja) que se atomiza, lejos de crecer, madurar y consolidarse, con una militancia que avaló, o cuando menos toleró, la llegada de la empresa Chuchos SA a la dirigencia del PRD para que sus gerentes hagan jugosos negocios (léase alianzas).
Las rebanadas del pastel
Vamos bien, querida República: tu clase política es celosa de su deber.
cfvmexico_sa@hotmail.com - mexicosa@infinitum.com.mx

Cristina Barros y Marco Buenrostro: Itacate
En días recientes se presentó en la Universidad del Claustro de Sor Juana el libro Los banquetes del centenario: el sueño gastronómico del porfiriato, escrito por Rosario Hernández y Martha López, y editado por Rosa María Porrúa Ediciones. En su origen fue un trabajo de tesis para optar por la licenciatura en gastronomía, dirigido por José Luis Juárez López, historiador de la cocina mexicana.

Antonio Malacara: Jazz
Lo hemos comentado y vuelto a comentar: por supuesto que el renglón de la técnica instrumental es importantísimo –importantérrimo– para navegar con soltura y encontrar rutas en las espirales de la música; pero nunca, ni con mucho, lo es todo. Hemos conocido a maestros de impecable técnica académica que no pueden ni parpadear cuando se les quita la partitura de enfrente. Y en el otro extremo de la galaxia deambulan aquéllos que sin saber leer ni las negras en cuatro cuartos, han logrado trazar grandes temas para la historia (Jimi Hendrix y José Alfredo Jiménez son ejemplos tan distantes como inmediatos).



SCJN: miserias de un fallo
Ayer, en forma unánime, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvieron considerar constitucional y legal el decreto emitido en octubre del año pasado por el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón, por medio del cual se extinguió el organismo paraestatal Luz y Fuerza del Centro. El fallo legitimó asimismo el despido súbito de más de 44 mil electricistas, desmintió que el decreto referido tuviera como propósito desaparecer al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y determinó que ambas medidas estuvieron adecuadamente fundamentadas.
Continuar

El Correo Ilustrado
Lecciones de los comicios
Parece que se teje una visión de vencedor, pero no es así. Ahora, la ciudadanía está más enterada y conoce más. Ya no somos esa gente del siglo XX.
Continuar

Abraham Nuncio: Huracán
A Bernardo Reyes le tomó varios días regresar a Monterrey de su refugio veraniego en Galeana (Nunca debió dejar Galeana, escribió su hijo Alfonso). Corría el mes de agosto de 1909. Había llovido a cataratas y el terreno estaba poblado de grandes charcos, ojos de agua y escurrimientos súbitos, arroyos salidos de madre. En un solo día cayeron 345 milímetros de agua.

Adolfo Gilly: Atenco: una sentencia trascendente
Agradezco a los lectores que me han hecho notar un error en mi artículo Con el debido respeto (La Jornada, 30 de junio de 2010). En lugar del nombre correcto: Demetrio Vallejo, escribí Dionisio Vallejo. El desliz de la pluma tiene un origen: Demetrio Vallejo, dirigente de la gran huelga ferrocarrilera de 1959, fue encarcelado en marzo de ese año junto con Dionisio Encina, dirigente del Partido Comunista, y ambos después condenados a 11 años de cárcel. Condenas similares recibieron Valentín Campa (apresado meses después), Miguel Aroche Parra, Alberto Lumbreras y Roberto González Godínez (si mi memoria es fiel en este último nombre). A Demetrio le sumaron cinco años más por otro delito igualmente inventado.
Continuar

Luis Hernández Navarro: Peña Nieto, el gran perdedor
Hace apenas una semana, en el cierre de campaña del candidato a gobernador Eviel Pérez Magaña en la cuenca del Papaloapan, ante una multitud de cerca de 20 mil simpatizantes, Enrique Peña Nieto dijo: En Oaxaca iniciará la brecha donde haremos el camino para que regrese el PRI a Los Pinos.
Continuar

José Blanco: Los veneros del Golfo
Tal vez nunca en la historia el capitalismo nos había mostrado tantos de sus peores rostros, simultáneamente. Pero nada peor que la fuga de crudo de un pozo de unos seis kilómetros de profundidad, cuya inmensa y huracanada boca está a mil quinientos metros de la superficie marina, arrojando con violencia inusitada 60 mil barriles de crudo por día, cifras que escapan a nuestro entendimiento.
Continuar

Marco Rascón: ¡Qué país!
Hundidos en una sola campaña de futbol, violencia, desastres y elecciones, somos un país al borde de muchas tragedias y que hizo de la farsa su existencia. Hoy cada día de Felipe Calderón en la Presidencia será un día en favor del PRI para su regreso. Cada necedad calderonista en nombre del PAN será un abono para el priísmo, que ya tiene a su rehén perfecto; cada alianza pragmática de la izquierda, una derrota de identidad, y cada silencio de la siniestra, una complicidad. Frente a todos: la abstención ciudadana, mayor a la de 2009.
Continuar

Magdalena Gómez: La protesta social y el desvío de poder
La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el caso Atenco marca un precedente fundamental, al asumir que en la protesta social subyace el ejercicio de libertades democráticas y constitucionales. En coincidencia y a propósito del caso Bagua, en Perú, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló: La criminalización de la legítima movilización y protesta social, sea a través de represión directa a los manifestantes, o a través de investigación y proceso criminal, es incompatible con una sociedad democrática, donde las personas tienen el derecho de manifestar su opinión (comunicado de prensa 35/09).
Continuar

Pedro Miguel: Reconfiguraciones
Es oficial: el PRI se ha partido en tres o cuatro pedazos y éstos compitieron entre ellos, en las elecciones estatales de ayer, por una docena de gubernaturas. Resquebrajamiento mediante, el tricolor pasó de objeto rígido e inflexible a sustancia maleable y dúctil que embarró al resto de las organizaciones políticas con propósitos de absorción. Se pudo ver así a operadores del fraude de 1988 luchando codo a codo con algunos de sus impugnadores de entonces; los perpetradores del fraude de 2006 se enemistaron con sus legitimadores, pero recuperaron a varios de los despojados para conformar diques de contención frente al dinosaurio, ignorando que éste anidó en sus corazones y los dejó invadidos de crías. En lo general, fue una kermés en la que se rifaron un montón de puestos de elección popular y los boletos pudieron adquirirse mediante vales de Oportunidades, a cambio de repartos de despensas, con distribución de recursos del Procampo, a través de transmisiones de mentiras viejas y nuevas en cadena nacional –tres en una semana–, con el recurso de los aparatos corporativos de siempre.
Continuar
Mientras la carne se cocina sobre una plancha de fuego, los jóvenes sudafricanos platican de asuntos superfluos para alejarse un poco del único tema ineludible: el futbol. Sudáfrica se sujeta a su pasado racista como alpinista que se abraza obstinadamente a la cuerda que le salvó la vida. Las braii, reuniones al aire libre, son epicentros de conversaciones raciales. En esta ocasión específica, el vecino, un afrikáner de nombre John, amenazó la jovial atmósfera en la que se desenvolvían los jóvenes, entre los cuales reía una mujer negra muy orgullosa de su color de piel llamada Nokwazi.
Continuar
Desde mayo de 2009 José Ángel Córdoba Villalobos, titular de la Secretaría de Salud (Ssa), tenía prisa por declarar terminada la epidemia provocada por el virus A/H1N1 iniciada apenas en abril de ese año. Todavía no sabía –ni él ni nadie– lo que venía, pero los costos económicos y políticos que significaron desde ese entonces las medidas adoptadas por el gobierno federal para enfrentarla, hacían urgente minimizar la enfermedad. Hace unos días, el pasado 29 de junio, al fin se habría cumplido su sueño, al anunciarse, en medio de grandes confusiones, el fin de la alerta sanitaria por la influenza pandémica en nuestro país.
Continuar

Teresa del Conde: Soulages en el Museo de Ciudad de México
Margo Glantz, escritora, avanzó ya algunos comentarios en esta sección sobre la nutrida retrospectiva del pintor que a sus 90 años sigue en activo practicando la modalidad autre noir (pudiera traducirse como más allá del negro), en obras de gran formato que funcionan como objetos o muros, por lo que los implementos museográficos en estas secciones requieren que aparezcan suspendidos con objeto de que manifiesten esa capacidad de modificar espacios que les es propia.
Continuar
Detrás de la Noticia | Ricardo Rocha
Lecciones del domingo
1ª.- ¿Goliza priísta? Según se quiera ver. Por supuesto que desde la óptica tricolor, ganar ocho o tal vez nueve gubernaturas de doce posibles es un resultadazo, un nocaut efectivo, una goliza peor que la de Alemania a Argentina. Quién negaría la hazaña electoral de refrendarse en Quintana Roo, Tamaulipas, Veracruz, Chihuahua e Hidalgo; casi casi también en Durango; y recuperar de las garras panistas Tlaxcala y Aguascalientes y de las fauces perredistas Zacatecas. El público estalla en una cerrada ovación y hasta hace la ola en el estadio. Pero poco después ha de venir una chifliza gigantesca por otros resultados del mismo domingo. Cómo explicar que bastiones dinosáuricos como Puebla, Oaxaca y Sinaloa y en una de esas Durango les hayan sido arrebatados de las manos. Vaya, ni con la asesoría de Maradona podrían justificarse.
2ª.- Gobernadores expulsados. Eso han hecho las mayorías en varios estados de la República . Como en los casos del góber precioso en Puebla, del horroroso en Oaxaca y del ganancioso en Sinaloa. A Marín, Ulises y a Aguilar Padilla los electores les sacaron tarjeta roja porque no quisieron volver a verlos ni en pintura. Ni a ellos ni a sus herederos políticos.
3ª.- Los candidatos también juegan. Por supuesto que si se combinan gobernadores que han acumulado un montón de tarjetas amarillas con candidatos incondicionales pero deslavados o incómodos como el poblano López Zavala, el oaxaqueño Eviel y el sinaloense Vizcarra, la fórmula es desastrosa. En sentido contrario, hubo candidatos que supieron imponerse a todas las adversidades: como Mariano González en Tlaxcala, que ganó a pesar del góber panista local y la candidata amiga del Presidente; o de Miguel Alonso en Zacatecas, quien pudo triunfar no obstante las inquinas de su excorreligionaria, la góber jactanciosa Amalia García.
4ª.- El PRI hasta el silbatazo final. Los que auguraron que el 2010 sería el prólogo del arrasamiento en el 2012 se equivocaron. Hay que contar los votos obtenidos incluso donde se aseguró que iban a arrollar y ganaron apenitas.
5ª.- Las alianzas y el juego de conjunto. Oportunistas, aberrantes, vergonzosas y descastadas. Sí. Pero las alianzas PAN-PRD y anexas funcionaron. Ahora hay que ver cuánto duran y en qué términos.
6ª.- Las encuestas son como las vuvuzelas. Cada quien se compra la que puede y al principio produce un sonido muy simpático. Pero después se multiplican y es tanta la estridencia que terminan por deformar la observación del partido. Hasta que caen los goles de a de veras


Alejandro Encinas Rodríguez
Los primeros resultados
Tras la elección del pasado domingo se ha generalizado la tentación de presentar conclusiones globales para utilizar mediática y políticamente los primeros resultados a favor no sólo de los contendientes sino de los intereses más disímbolos. Pero debe hacerse un análisis objetivo de lo que hasta ahora ha acontecido. Por ello, a reserva de disponer de los resultados oficiales y de su litigio, adelanto las siguientes consideraciones:
1. Ante los signos ominosos que precedieron la elección —el asesinato del candidato del PRI en Tamaulipas, la violencia en Oaxaca, el cinismo de los gobernadores negando delitos que evidencian distintas grabaciones, la pérdida de autonomía de los órganos electorales—, ésta se desarrolló sin violencia gracias a la participación ciudadana, la presencia de observadores y la estructura de defensa del voto que inhibieron la capacidad de operación de la mapachería.
2. Los procesos que vivimos este 4 de julio son locales, que si bien se celebran el mismo día, obedecen a dinámicas regionales con condiciones y características propias. Si bien es importante quién gana la gubernatura, falta analizar los resultados puntuales, los porcentajes de cada partido y el contrapeso que ejercerán en los congresos locales y en los municipios, por lo que no marcan una tendencia nacional.
3. La buena noticia, incluso para quienes cuestionamos las coaliciones, es que perdieron dos de los caciques más autoritarios del sindicato de gobernadores: Ulises Ruiz y Mario Marín. La mala, es la permanencia de Fidel Herrera y Miguel Ángel Osorio en Veracruz e Hidalgo. Ya caerán.
4. La mayor parte de los medios de comunicación y el PRI insistirán en que el dinosaurio está vivo y listo para restaurar el viejo régimen, lo cual no se sostiene con los resultados, ya que el PRI pierde al menos tres gubernaturas —falta Durango. Calderón y el PAN pierden Aguascalientes y Tlaxcala, y ciudades como Tijuana, Mexicali y en general las elecciones locales en Baja California, y el PRD pierde un bastión emblemático en el centro norte del país: Zacatecas.
5. Por ello no caben análisis superficiales, como de quienes afirman que regresó el PRI. Por el contrario, asistimos a elecciones en estados en su mayoría gobernados por el PRI en los que se ha mantenido un férreo control sobre su estructura corporativa, a la que distintos gobernadores, en especial Peña Nieto en todos éstos, y Humberto Moreira en Zacatecas, canalizaron fuertes sumas de recursos, tanto públicos como de dudoso origen; entidades en donde los órganos electorales se han debilitado y perdido autonomía. Se debe entender además que lo que propició el cambio en las entidades ganadas por la coalición obedeció a un fenómeno donde la ciudadanía apoyó a candidatos que rebasaron las filas partidarias.
O como el de Paredes, quien sostuvo: “El PRI ganó contundentemente y nos ubica como la primera fuerza del país”. ¿Y los estados que perdió? ¿Y los 11.5 millones de mexicanos que dejará de gobernar? ¿Y los porcentajes de la oposición que generarán contrapesos en los congresos locales? ¿Y las ciudades y municipios que perdió?
O el de César Nava, quien festejando dijo que el PAN “aumentó en 50% la población que gobernará”. ¿Y los estados y ciudades que perdieron? ¿Y qué acaso los estados ganados no los ganó la coalición?
6. En el caso del PRD, más allá del gusto que da la derrota a los cacicazgos más acendrados, se avecina una discusión entre quienes sostendrán que las coaliciones fueron un éxito y deben promoverse en los próximos procesos locales y quienes las van a descalificar. Este debate debe darse sin tapujos ni fratricidios. En el centro de esta discusión debe colocarse Zacatecas, que ganó efectivamente el PRD, las declinaciones de candidatos perredistas en favor del PRI en Baja California y Tlaxcala, las incapacidades orgánicas que algunos estados alientan corrupción y pragmatismo, la necesidad de reencontrar su identidad ideológica de cara a la sucesión presidencial y cómo garantizar que en los estados donde se ganó la gubernatura se conformen gobiernos de transición democrática y no se reproduzca la mala experiencia del zeferinismo.
Faltan los resultados definitivos. Por lo pronto, lo más importante es que se frenó el intento de restauración autoritaria del viejo régimen.
alejandro.encinas@congreso.gob.mx
Coordinador de los diputados federales del PRD

Alberto Aziz Nassif
Y cuando el PRI despertó
E n una primera mirada de las elecciones se puede destacar que las alianzas opositoras funcionaron en varios casos, el más importante es Oaxaca, por la carga simbólica que tiene haber derrotado un severo caciquismo. En Puebla y Sinaloa también hay resultados positivos, pero la lógica política apunta más hacia una pugna interna; de igual forma se puede entender la derrota panista en Aguascalientes y la del PRD en Zacatecas. La lógica aliancista no ganó en Hidalgo y en Durango, pero fue competitiva. Es posible que en Veracruz una alianza y un mejor candidato hubieran tenido un mejor resultado, pero la imposición calderonista llevó a la derrota del PAN.
Cuando termine este proceso electoral (cómputo, impugnaciones, constancias de mayoría), los nuevos gobiernos llegarán en condiciones muy complicadas. En los 12 estados se abren ciclos de gobierno y en seis habrá renovación, pero el mapa político e institucional del país sobre el que se desarrollarán estos gobiernos anuncia tiempos difíciles.
El tipo de competencia electoral y las reglas del juego para acceder al poder nos hablan de un régimen político que aún está a medio camino entre las herencias del viejo autoritarismo y tendencias más democráticas que ya se dan, sobre todo en espacios nacionales. La actuación de varios gobernadores, convertidos en jefes reales de campaña en sus estados, con el poder y el dinero público al servicio de su partido, fue uno de los rasgos centrales de la campaña que acaba de concluir. Esta forma de operar ha regresado tal vez con más fuerza que antes o quizá sólo con mayor cinismo y menos controles de los que tenía el viejo partido hegemónico. El peso de la operación corporativa ha disminuido en importancia, pero en su lugar ha llegado un amplio y bien aceitado esquema clientelar; los ciudadanos se reducen —en muchos casos— a beneficiarios y el voto es una mercancía que se compra en el mercado de los intercambios de pobreza, favores, programas sociales y apoyo a candidatos que hacen campaña para comprar votos. Sin dejar de lado la parte mediática, los gastos que rebasan los topes de campañas, frente a una débil estructura de fiscalización. Pero, a pesar de todo este paquete, el pasado 4 de julio hubo espacios de libertad y decisiones ciudadanas que cambiaron el mapa político de algunas regiones y, sobre todo, no hubo el terrible anuncio de un “carro completo” del PRI.
En esta época de la postransición, el control de las instituciones y los recursos se han vuelto una de las piezas estratégicas del poder de los gobernadores de todos los partidos. Puede haber un poco más de contrapesos y algunos equilibrios con una oposición más estructurada, algún medio de comunicación independiente, ciertos movimientos sociales que pelean por su agenda, pero la política en los gobiernos estatales es un espacio controlado por los gobernadores como hace 40 años, pero ahora con dos diferencias: no hay la disciplina del viejo presidencialismo y puede haber alternancia.
Una vez que han pasado las urnas lo que sigue es empezar a construir un nuevo entramado institucional, porque en muchos estados la división de poderes se convierte en una metáfora frente a un Poder Ejecutivo superpoderoso. La capacidad de las instituciones autónomas, que representa los contrapesos democráticos en materia electoral, de derechos humanos y de transparencia, simplemente es asimilada al poder local y su independencia se anula. Cambiar estas inercias tendría que ser una prioridad de los gobiernos aliancistas.
Vamos a ver qué hacen los nuevos gobernadores aliancistas a la hora de tomar las riendas del poder, sobre todo porque el valor de las marcas partidistas se ha diluido como una diferencia de las agendas políticas. El mapa que deja este 4 de julio tiene una gran heterogeneidad, desde territorios que nunca han cambiado de partido y seguirán igual (Durango, Hidalgo, Tamaulipas, Veracruz), pasando por los que han tenido ciclos completos de alternancia (Aguascalientes, Tlaxcala, Zacatecas), hasta los que se inician en la alternancia (Oaxaca, Puebla y Sinaloa).
A pesar de que las alternancias ya no representan lo que eran hace 20 años, es decir, el cambio de paradigma político, se puede observar que la reproducción de un mismo partido en el gobierno lleva a tener un mayor atraso político y menores contrapesos. Después de estas elecciones, los problemas de la democracia en las regiones seguirán con una agenda complicada de resolver: fortalecimiento institucional, construcción de pesos y contrapesos, mayor transparencia y rendición de cuentas, es decir, la agenda de un buen gobierno. Por lo pronto, el 2010 abre un escenario de competencia para el 2012…
Investigador del CIESAS

No hay comentarios.: